Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, un matrimonio sólido pese a las adversidades

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarin, un matrimonio sólido pese a las adversidades

La historia de amor de los ex duques de Palma comenzó en 1996 en los Juegos Olímpicos de Atlanta. Ella se quedó prendada de este jugador de balonmano de ojos azules y dicen que él abandonó por ella a su novia de toda la vida. Solo un año después, el 4 de octubre de 1997, contrajeron matrimonio. Barcelona se vistió de fiesta para celebrar el enlace de la hija del Rey con el jugador estrella del F.C. Barcelona de balonmano.

Eran la pareja perfecta. La llegada de sus cuatro hijos – Juan, Pablo, Miguel e Irene– fueron de sus mejores momentos. Vivían, a todo lujo, en la Ciudad Condal donde la infanta Cristina continuaba con su trabajo en La Caixa y él, retirado del deporte en activo, se dedicaba a sus negocios. En 2009, se fueron a vivir a Washington porque Urdangarin fue nombrado presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica en Latinoamérica. En diciembre de 2011 comenzaba su calvario. Eran apartados de la Familia Real porque Iñaki fue imputado en el caso Palma Arena que después derivó en el caso ‘Nóos’. Su calvario judicial no hacía más que empezar. Acabaron los dos sentados en el banquillo y, aunque la Infanta fue absuelta, Urdangarin fue condenado a cinco años y diez meses de prisión.

Sin duda, una situación que ha provocado que la pareja viva momentos muy difíciles, teniendo que estar separados durante mucho tiempo. Sin embargo, parece que esto ya ha llegado a su fin. Después de varios años, la pareja podrá celebrar, por fin, su aniversario de bodas juntos. Un evento muy especial que están intentando vivir de la forma más discreta posible.

Lo cierto es que la situación de Iñaki Urdangarin ha experimentado una gran mejora desde que se trasladó a Vitoria, donde ahora goza de una situación de semilibertad. El ex duque de Palma se ha mudado a la residencia de su madre y cada mañana acude a un bufet de abogados para trabajar. En cuanto a sus obligaciones legales, el marido de la infanta solo tiene que asistir a la prisión de Zaballa para seguir el programa de rehabilitación de delincuentes económicos y fichar de manera semanal, un control que puede realizar también por teléfono.

Sin duda, dentro del árbol genealógico de la Familia Real, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin han sido una de las parejas que más han dado de qué hablar. De hecho, tras los escándalos en los que se vieron envueltos, su relación con la reina Letizia y el rey Felipe VI se vio muy afectada. Sin embargo, pese a todos los inconvenientes que han tenido que vivir a lo largo de estos años, ellos no han dejado de apoyarse el uno al otro, demostrando la gran fuerza de su amor.

Después de mucho tiempo, la infanta Cristina e Iñaki Urdangarin podrán celebrar su 24º aniversario juntos. Sin duda, una gran noticia para ambos, que podrán realizar un plan romántico para festejar este día tan especial después de varios años sin poder hacerlo. Una celebración que se desconoce si la harán en Vitoria o en Ginebra.

Todo esto es posible gracias a que el ex duque de Palma ha conseguido que un juez le de un permiso para viajar a ver a su familia en los 48 días libres que tiene por año, algo que ya hizo para celebrar el 55 cumpleaños de su mujer.

Desde que Iñaki Urdangarin consiguió el tercer grado en enero, la pareja ha podido disfrutar de muchos más momentos juntos. De hecho, este verano la familia ha podido pasar sus primeras vacaciones juntosen Bidart desde que él ingresó en la prisión abulense de Brieva en junio de 2018.

Tras trabajar un tiempo como voluntario, ahora sus obligaciones se reducen a asistir a la prisión de Zaballa para seguir el programa de rehabilitación de delincuentes económicos y fichar de manera semanal, un control que también puede realizar por teléfono.

El marido de la infanta Cristina, tras pasar varios años en la cárcel, disfruta ahora de una situación de semilibertad viviendo en Vitoria junto a su madre, en la urbanización Ciudad Jardín. Además, cada mañana trabaja como asesor en el bufete de abogados Imaz asociados donde se traslada en bicicleta.

El matrimonio de Cristina de Borbón e Iñaki Urdagarin vivió uno de sus momentos más duros. La pareja celebró su 21 aniversario de boda por por separado, ya que desde el 17 de junio de 2018, el ex duque de Palma cumplía condena en la cárcel de Brieva en Ávila.

La hija de los Reyes Eméritos y Urdagarín han vivido una historia de amor inquebrantable que se ha consolidado con el paso de los años a pesar de las dificultades a las que han tenido que enfrentarse y con el ex deportista viviendo sus momentos más difíciles en prisión.

El pasado 19 de septiembre, Urdangarin comenzó un voluntariado para trabajar con personas con discapacidad que le permitirá salir de la cárcel un par de días a la semana.

El ex duques de Palma era condenado a cinco años y diez meses de prisión y desde el pasado 17 de junio de 2018 cumple condena en la cárcel de Brieva en Ávila.

Iñaki obtuvo el segundo grado penitenciario en agosto. Se trata de una medida que obtienen la mayoría de los presos a los dos meses de ingresar en la cárcel. Cuando cumpla un cuarto de la condena (a finales de 2019), el cuñado del Rey podrá gozar del primer permiso penitenciario.

Doña Cristina volvió a pisar el Palacio Real después de cuatro años. ¿El motivo? La misa funeral por su tía Alicia de Borbón-Parma, fallecida a los 99 años el 28 de marzo de 2017.

Era la primera vez que aparecía públicamente junto a los Reyes tras el escándalo del caso Nóos.

Por su parte, la Infanta Cristina intenta llevar una vida lo más nrmal y discreta posible. lo cierto es que desde que su marido ingresó en prisión se han conocido más apariciones de ella y sus hijos con el resto de la familia real como cuando la reina Sofía celebró su 80 cumpleaños o cuando visitaron a don Juan Carlos el pasado agosto tras su operación cardiovascular.

La fotografía de los exduques de Palma entrando en los juzgados de Palma de Mallorca se convirtió en el «pan de cada día» en todos los medios de comunicación.

Después de 8 meses de juicio, Iñaki Urdangarin fue condenado a seis años y tres meses de prisión. Sin embargo, el Tribunal de Palma le dejó en libertad sin fianza a la espera de la decisión que adopte el Tribunal Supremo, que determinará si es condenados o absuelto de ir a prisión.

Por primera vez, un miembro de la Familia Real tuvo que sentarse en el banquillo de los acusados. En su caso, solo la acusación popular –el Sindicato Manos Limpias– se dirigía contra ella, para la que solicitaba 8 años de cárcel por dos delitos fiscales en grado de cooperadora.

El 3 de marzo de 2016, doña Cristina tuvo que declarar ante el juez por su supuesta cooperación de dos delitos fiscales cometidos por su marido, Iñaki Urdangarin. Sin embargo, fue absuelta de los cargos.

Felipe VI tuvo que proteger a la Corona ante los acontecimientos del caso Nóos y el 13 de junio de 2015 quitó el título de duquesa a su hermana.

El 26 de enero de 2014 la Casa del Rey elimina de su web a Urdangarin. Ese mismo año, el juez Castro imputa a la Infanta por cooperar con su marido en blanqueo y delito fiscal.

En verano de 2013 y ya en plena investigación del caso Nóos, la Infanta y su marido se instalan en Ginebra, en el barrio de Florissant, donde continúan residiendo.

El 29 de diciembre de 2011 el juez Castro imputa a Iñaki Urdangarin en el caso Palma Arena, de que derivó el caso Nóos.

Antes de las Navidades de 2011, el todavía príncipe Felipe apartó de los actos públicos de la Casa Real al duque de Palma, que estaba a punto de ser imputado en el caso Palma Arena.

Aunque los pequeños se adaptaron bien a su nueva vida, al parecer la Infanta no fue feliz con este «exilio» ya que echaba de menos Barcelona.

En el año 2009, la familia al completo hace las maletas para trasladarse a vivir a Estados Unidos, concretamente a Washington, debido al nuevo puesto del exjugador de balonmano: presidente de la Comisión de Asuntos Públicos de Telefónica en Latinoamérica.

Debido a sus compromisos institucionales, Iñaki Urdangarín abandonó el balonmano. Fue su mujer quien le animó a realizar un máster en ESADE, cuyo profesor fue Diego Torres. Nada hacía presagiar su futuro…

En el año 2003, Iñaki Urdangarín creó el Instituto Nóos con su antiguo profesor y ahora socio, Diego Torres. Además, el matrimonio se compró el conocido palacete de Pedralbes por seis millones de euros.

El 5 de junio de 2005 el matrimonio tuvo su cuarto retoño, la pequeña de la casa: Irene de Todos lo Santos, la única niña de los hermanos.

Con el nacimiento de Irene, doña Cristina e Iñaki dieron por cumplido el sueño de ser padres.

Mientras tanto, los duques volvieron a ser padres por tercera vez. Miguel de Todos los Santos nació el 30 de abril de 2002.

Solo un año después, los duques de Palma ampliaban la familia con el nacimiento de su segundo hijo: Pablo Nicolás Sebastián de Todos lo Santos.

El segundo hijo del matrimonio nació el 6 de diciembre de 2000.

El 29 de septiembre de 1999 el feliz matrimonio dio la bienvenida a su primer hijo: Juan Valentín de Todos los Santos.

El joven ya ha cumplido la mayoría de edad y sigue destacando por su timidez y saber estar.

La novia lució un traje diseñado por Lorenzo Caprile hecho enseda valenciana de color marfil. El traje estaba inspirado en la flor de lis, ligada a la heráldica de la Casa de Borbón. La cola, de 3,25 metros, llevaba bordados lirios de Santa Eulalia, azucenas y estrellas de nieve.

La diadema que lució es rusa, del siglo XIX de oro y plata con diamantes, que pertenecía a su madre.

Barcelona se vistió de gala para celebrar la boda de una Infanta de España. El 4 de octubre de 1997 la Infanta e Iñaki Urdangarin se dieron el ‘Sí, quiero’ en la Catedral de Santa Cruz y Santa Eulalia de la ciudad condal ante más de 1.500 invitados.

Doña Cristina llegó en un Rolls-Royce descapotable acompañada por su padre.

El 26 de septiembre de 1997, el rey Juan Carlos le concedió a su hija el ducado de Palma, título que ostentaría Urdangarin tras pasar por el altar.

Cristina e Iñaki llevaron la relación con la máxima discreción posible evitando lugares públicos.

Y fue el 30 de abril de 1997 cuando anunciaron su compromiso en los jardines de El Palacio de la Zarzuela. Ante la atenta mirada de sus familias y de los periodistas, la feliz pareja paseó su amor de la mano y entre risas cómplices.

Pasado el verano, en otoño de 1996, unos amigos de doña Cristina organizaron una cena en un conocido restaurante de Barcelona, ‘El Pou’, para celebrar la victoria en los Juegos Olímpicos.

A la celebración también acudió Iñaki, y la Infanta no tuvo reparos en acercarse a él para más tarde llamarle y pedirle una cita.

Fue en el verano de 1996, durante los Juegos Olímpicos de Atlanta, cuando la Infanta se quedó prendada de aquel joven de 1,90, ojos azules y estrella del equipo de balonmano.

Doña Cristina llegó a dejar el puesto en la Secretaría de Cooperación del Ministerio de Exteriores por acudir a los Juegos.

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