Norma Duval: «Matthias es muy divertido, me aporta mucho y no me pide tanto»

Norma Duval: «Matthias es muy divertido, me aporta mucho y no me pide tanto»

Norma Duval comienza una nueva etapa y lo hace con paz y calma. La muerte de la madre de Norma Duval el pasado mes de mayo no por esperada ha sido menos dolorosa. Padecía alzheimer desde hace 12 años, vivía en casa de Norma porque hay lazos invisibles que no hay manera de desconectar, ni siquiera ahora que ya no está, porque tiene su imagen siempre presente, como la de su hermana Carla, que fue para ella su compañera más fiel. De ahí, que a su muerte se hiciera cargo de sus sobrinas, Paula y Andrea, a las que ha tratado de inculcarles el amor y el respeto a la familia.

Compañera sentimental de Matthias Kühn, la pareja pasa largas temporadas en Suiza, en Baleares y Norma en Madrid, donde viven sus tres hijos Marc, Yelco y Cristian, y su único nieto. Apartada del mundo del espectáculo desde hace años, Norma se dedica a disfrutar de la vida, a ser feliz, y en lo profesional, como imagen de Punto Roma y algunas colaboraciones en televisión.

Norma, ¿cuál es su secreto para mantenerse en forma?

He pasado un verano muy tranquila en Palma con mi familia, con Mathias, con mis hijos, tratando de superar el año tan tremendo que he pasado, pues aunque creas que estás preparada para superarlo todo, no es así.

Se refiere a la muerte de su madre.

La muerte de mi madre no me cogió por sorpresa porque han sido doce años con alzheimer, lo que ocurre es que yo fui muy torpe al principio de su enfermedad: cuando empezó a dar los primeros síntomas, no me di cuenta de lo que le ocurría.

No es fácil detectar el alzheimer.

Diagnosticada ha estado doce años, pero ella lo tenía desde muchos años antes, porque hacía cosas raras. Pensábamos que el carácter le estaba cambiando, y no era eso, era la enfermedad.

En esa época, usted estaba volcada con su hermana Carla.

Así es. Cuando muere mi hermana, mi madre casi no se enteró, y menos mal, porque no sé si hubiera soportado tanto dolor. El alzheimer es una enfermedad durísima, y te digo una cosa, Rosa, si a mí mañana me dicen que voy a padecerla, que voy a perder mi autonomía y a no reconocer a mis hijos y a mi familia, en esas condiciones no me interesa vivir, porque eso no es vida. Y nosotros la hemos cuidado con todo el amor del mundo.

Le queda la satisfacción de que vivía con usted.

Con mi hermano y conmigo, los dos pendientes de todo lo que necesitaba, con un sacrificio enorme; independientemente de que tengas servicio en casa, tú tienes que estar ahí, para todo lo que pueda necesitar.

¿Qué consejo daría a quienes tienen familiares con alzheimer?

Mucho amor, entrega y paciencia, porque se pasan momentos durísimos. También hay otros en los que ríes, porque a mi madre tuvimos que comprarle una muñeca que le recordaba su infancia. Hasta que llegó un día que no volvió a hablar, nada.

Pese a lo cuál, ha vivido mucho.

Ha llevado la enfermedad hasta el límite, porque en ese tiempo ha tenido cáncer de mama, de pulmón, se lo detectaron porque yo cada seis meses la llevaba para que le hicieran una revisión, también se cayó y le operaron de la cadera, lo pillaba todo.

Emocionalmente, ¿cómo se encuentra?

Tengo paz, porque he hecho todo lo que ha estado en mi mano en todos los sentidos, y ella ha descansado.

¿Cómo es su vida, sin compromisos profesionales?

Yo pensé que iba a tener más tiempo, y resulta que estoy más liada, sigo con un ritmo de vida tremendo. Paso mucho tiempo con Mathias, ahora acabamos de llegar de Suiza, él lleva siete años residiendo allí.

¿Disfruta más del amor?

Claro, porque ahora ya no tengo niños pequeños. Yo he criado a tres hijos, a las dos hijas de mi hermana Carla, y luego a mi madre con su enfermedad. He pasado años sin dedicarme a mí, ahora lo voy a hacer, aunque igual es ya muy tarde.

¿Se ha mirado al espejo?

No es para estar delgada que lo estoy, sino porque tengo que ir al gimnasio, que eso siempre viene bien, ya que he pasado años enteros sin ir; en fin, que ahora me voy a poner las pilas.

¿No echa de menos los aplausos?

El musical no lo echo de menos para nada, Rosa. He sido muy feliz, porque he hecho lo que me daba la gana, he tenido siempre mi propia compañía. A los 23 años, antes de irme a París, contraté a Giorgio Aresu para que montara mi primer espectáculo. Cuando volví de París, monté mi empresa y contraté a cantantes, humoristas, bailarines… Y eso es lo que me permitió hacer lo que me daba la gana.

¿No quería morir en un escenario?

Tuve claro que en el escenario hay que darlo todo, pero eso tiene un tiempo. Siempre lo dije, que trabajaría a tope pero que me retiraría joven, y lo he cumplido.

No debe ser fácil decir adiós cuando tienes éxito.

Yo sabía que del mundo musical tenía que irme joven. Tenía que dejar buen sabor de boca entre la gente. Y todo lo que he hecho se puede ver. Yo me hubiera sentido tan mal, si con 50 años me hubiera subido a un escenario a bailar, me hubiera sentido ridícula y habría pensado que algo mal habría hecho en la vida.

Para tomar una decisión así, hay que tener recursos económicos.

Claro, tienes que organizarte desde que empiezas. Yo he gastado mucho en vivir, he vivido muy bien, he viajado por el mundo, me he llevado a mis hijos, a las Bahamas, a Nueva York, a París, pero he sabido guardar. Si he ganado cinco, me he gastado tres y he ahorrado dos. He invertido bien, pero sobre todo he trabajado mucho y muy duro.

¿Física y mentalmente a qué le obligaba ser vedette?

Hay gente que sólo me ha visto por televisión, pero yo hacía giras interminables, también publicidad, ahora soy la imagen de una marca de zapatos y de Punto Roma, y tengo otra cosa que me han ofrecido. Soy de las artistas que más publicidad ha hecho.

¿Conciliar lo laboral y la maternidad ha sido complicado?

Lo es, pero a base de mucha voluntad, lo consigues. Yo soy muy madraza. Mi madre no estaba de acuerdo con que tuviera hijos porque decía que se me iba a estropear el cuerpo. Después, con mis hijos ha sido una abuela maravillosa, entregada a ellos. También he tenido gente trabajando en casa que me han ayudado a criar a mis hijos.

Sus hijos, al contrario de otros famosos, no utilizan su apellido para la fama.

Hace unos años, me pidió una revista que salieran y lo hicieron a regañadientes. Están totalmente al margen, llevan una vida muy discreta, y me alegro.

Siempre ha estado abierta a la prensa.

Ir a programas a hablar de mi vida privada me produce un enorme pudor. Soy incapaz. Soy conocida por mi trabajo: si te concedo esta entrevista es porque te conozco, pero sentarme en la televisión a hablar de mi vida privada, no. Y no critico a quienes lo hacen porque están en todo su derecho.

De usted se han dicho muchas cosas, no todas bonitas.

Y me he tenido que aguantar y callar, porque cuando eso ocurre hay que ir a la justicia y para que la justicia te escuche, tienes que hacer bien las cosas. Yo trato de acordarme de las cosas buenas, de las malas, no.

«Yo me he sentido muy amada por todas mis parejas»

¿Dónde pone el límite de su intimidad?

Cuando yo me separo, llamé a toda mi familia y amigos y les dije: aquí no abre la boca nadie, ni yo, nadie. Que dicen mentiras, a los juzgados. Si tú traficas con tu vida no puedes pedir respeto. Y otra cosa…

¿Qué cosa?

Yo me empeñé que en los juicios se pudiera pedir, cosa que no ha hecho nadie más que yo, que no vuelvan a atentar en los mismos términos contra mí. Me refiero a las cadenas, que tienen sentencias firmes donde lo dice.

¿Cuántas demandas ha ganado?

Cuando yo puse esa condición en la demanda, los abogados me decían que no, y yo les dije que sí. Lo gané en primera instancia, en la Audiencia y en el Supremo. Y si ahora ocurriera algo, sólo tengo que ejecutar la sentencia.

¿Va a decirme que no ha vendido exclusivas?

En alguna ocasión, sí, estaba en mi derecho hacer un reportaje con unas fotos bonitas. Pero ni siquiera con Interviú he cobrado nunca, pedí una carta al grupo Z para que certificaran que jamás había cobrado un duro. Mi relación con la prensa ha sido siempre estupenda, les he invitado a los bautizos de mis hijos, les he regalado las fotos de sus comuniones y mis posados de verano.

¡Vaya carácter!

Mi padre era militar y mi hermano también. Mi padre era muy recto, lo que no ha impedido que fuera un padrazo con nosotros.

¿Ha sido muy dura con sus hijos?

He sido blanda y dura, porque a veces hay que imponerse. Ahora se consiente mucho a los hijos; a nosotros nos protegieron y enseñaron a respetar a los padres. Cuando yo me separé me quedé con uno de 7 años y dos adolescentes, y no es fácil. Mis hijos los he criado yo, porque el matrimonio se rompe, pero la familia hay que conservarla, en mi caso no pudo ser.

Cuando la relación no funciona es mejor separarse.

En ese caso no fue culpa mía porque yo me llevo muy bien con mi segundo marido (José Frade) y me podía haber llevado mucho mejor con el primero porque es el padre de mis hijos. Lo ideal es que con alguien que ha formado parte de tu vida, estés a bien con esa persona.

¿Ha sido afortunada en el amor?

Yo creo que sí, lo que pasa es que el amor eterno es otra historia. Hay matrimonios que duran años y años. Yo siempre he tenido relaciones largas. Con Marc estuve 9 años casada y 9 sin casar, 18 años en total; con Frade 5 casada y 4 sin casar, 9 en total. Y con Mathias, con quien no me he casado, llevo ya 12.

¿Ha amado usted más que le han amado?

Yo me he sentido muy amada por todas mis parejas. Muy amada, muy querida y muy respetada. Yo también les he querido mucho.

¿Qué le aporta Mathias?

Es una persona muy divertida, aunque tiene su carácter, me aporta mucho y no me pide tanto. Es decir, tengo libertad, no me agobia, y yo no le agobio. Nosotros nos queremos, nos respetamos, y disfrutamos juntos de la vida. Yo estoy mucho con él, pero nunca voy a dejar de estar con mis hijos.

Norma Duval, su foto favorita

“Esta foto me gusta porque estamos todas las mujeres de la familia: mi madre, mi hermana Carla, sus dos hijas y yo”, explica la artista.

Quién es Normal Duval

Nació en: Barcelona, el 4 de abril de 1956.

Trayectoria profesional: Ganó el concurso de Miss Madrid y Valerio Lazarov, que formaba parte del jurado, la propuso para su compañía de actores. Un año más tarde, debuta en Televisión con “¡Señoras y señores!”. En 1980, el Folies Bergère de París la contrata como primera vedette, la segunda española, después de la Bella Otero, en ser cabeza de cartel.

De vuelta a España, monta varios espectáculos con los que recorre el país, así como Italia y México, donde tiene un gran éxito. En cine interviene en varias películas de destape. En televisión ha triunfado con programas de entretenimiento y musicales. En 2014, forma parte del jurado de “¡Mira quién baila!” Y en 2020 ficha por Las mañanas de la 1. Ese mismo año, Norma Duval participa en ‘Mask Singer’, bajo la máscara de Unicornio.

Familia: De su relación con Marc Ostarcevic tiene tres hijos: Marc, Yelko y Cristian.En 2004, se casó con el empresario José Frade, de quien se divorció en el 2009. Desde 2010 mantiene una relación con Matthias Kühn.

Breves respuestas de Norma Duval a grandes preguntas

Amor con o sin libertad: Con libertad, necesito espacio para mí.

Es abuela: De un nieto maravilloso.

Estilismo: Punto Roma. Maquillador: Javier Reyes. Entrevista realizada en el Hotel Wellington en calle Velázquez, 8, Madrid.



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