Por qué Meghan y Harry no volverán a las redes sociales

Por qué Meghan y Harry no volverán a las redes sociales

Cuando los duques de Sussex se despidieron de Instagram en marzo del año pasado, le dijeron a los más de 10 millones de seguidores de la cuenta @sussexroyal: "Esperamos volver a conectarnos contigo pronto". Sin embargo, aunque la pareja ha dejado su vida royal y por ende el nombre de Sussex Royal, Meghan y el príncipe Harry no muestran signos de regresar con nuevas cuentas.

El periódico británico The Times ha informado que la pareja no volverá a aparecer por las redes y que las han "abandonado" para siempre. Una fuente afirma al periódico que la pareja "no tiene planes" de usar Twitter, Facebook e Instagram para su nueva Fundación Archewelly es "muy poco probable" que usen las plataformas para cuentas personales.

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La declaración se produce poco después de que Twitter "suspendiera permanentemente" al presidente estadounidense, Donald Trump, "debido al riesgo de una mayor incitación a la violencia". Michelle Obama, ex primera dama conocida por su cuidadosa diplomacia, tuiteó sobre el “asedio al Capitolio de los Estados Unidos hablando de "la consumación de los deseos de un presidente infantil y antipatriótico que no puede manejar la verdad de sus propios fracasos” (…) “es momento de que las empresas de Silicon Valley dejen de permitir este comportamiento monstruoso y vayan más allá de lo que ya han hecho al prohibir permanentemente a este hombre en sus plataformas”.

La decisión del príncipe Harry y Meghan de abstenerse de mantener una presencia en Instagram, Twitter y Facebook marca otro precedente real. La reina, el príncipe Carlos y la duquesa de Cornualles, el príncipe Guillermo, Kate Middleton y otros miembros de la realeza de alto nivel utilizan sus populares cuentas de redes sociales para mantener a sus fans actualizados sobre sus compromisos, patrocinios y actividades filantrópicas.

Meghan también marca otro cambio en lo personal, dado que ella era una aficionada a las redes sociales antes de casarse con Harry en 2018. Mientras mantenía su carrera como actriz, tenía cuentas de Instagram y Twitter, con 1.9 millones y 350.000 seguidores respectivamente, más una página de Facebook con 800.000 ‘me gusta’. También dirigió un sitio web y un blog de estilo de vida exitoso, The Tig, utilizando su presencia en las redes sociales para difundir contenido de comida y viajes, asociaciones comerciales de moda y belleza, apoyando los negocios de amigos, publicando selfis y fotografías personales.

Después de abandonar sus cuentas personales de redes sociales, tras su matrimonio con Harry, la llegada de Meghan a la familia real provocó una oleada sobre su presencia en redes. Rompió récords mundiales cuando la pareja creó su propia cuenta de Instagram @sussexroyal, acumulando más de un millón de seguidores en menos de seis horas. Con un look and feel claramente al estilo de Meghan (las publicaciones incluían citas inspiradoras de algunas de las figuras favoritas de la duquesa, como el Dalai Lama y Maya Angelou), la cuenta mantenía a los seguidores actualizados sobre las actividades de la pareja como miembros de la realeza. La página ahora desaparecida estuvo activa por última vez el 30 de marzo, el día antes de la fecha oficial del Megxit, después de que la reina Isabel II prohibió a la pareja utilizar el alias "royal" en su marca independiente.

Tanto Harry como Meghan han hablado extensamente sobre las desventajas de las redes sociales, y la duquesa se ha sincerado sobre la experiencia "casi insuperable" de estar en el extremo receptor del troleo en línea. El año pasado, hablando en el podcast de The Teenager Therapy, Meghan declaró que el abuso online que recibió mientras estaba embarazada de su hijo Archie la hizo sentir "aislada" y "ajena".

Meghan dijo: “Me dijeron que en 2019 yo era la persona más troleada en todo el mundo, hombre o mujer. Ahora, ocho meses de eso ni siquiera era visible, estaba de baja por maternidad o con un bebé", comentó. "Si la gente dice cosas sobre ti que no son ciertas, lo que eso le hace a tu salud mental y emocional es muy dañino. Es tan grande que ni siquiera puedes pensar en cómo se siente”. Harry, mientras tanto, escribió en un artículo para la revista estadounidense Fast Company que “el panorama digital no está bien", afirmando que las redes sociales "avivaron y crearon… una crisis de odio, de salud y de la verdad”.

Antes de que los duques de Sussex tuvieran sus propias cuentas en redes sociales, en lugar de compartir los perfiles activos del palacio de Kensington con los duques de Cambridge, se informó que Meghan fue el blanco de más de 5.000 tuits abusivos y racistas en solo dos meses, así como amenazas de violencia y acusaciones de que ella estaba fingiendo su embarazo. El palacio de Buckingham finalmente emitió una declaración que establecía pautas para quienes interactuaban con cuentas reales, con una advertencia de que el contenido que violara los estándares podría ser motivo de denuncia a la policía.

En lugar de regresar a las redes sociales, Harry y Meghan continuarán destacando su trabajo a través de su sitio web Archewell (que se lanzó por completo en la víspera de Año Nuevo), videos online y apariciones en televisión y sus publicaciones en medios de su preferencia. También es probable que la pareja haga apariciones públicas con más regularidad, una vez que la pandemia lo permita.

Sin duda, también harán uso de sus muchas conexiones de alto perfil y su importante presencia en las redes sociales. Oprah Winfrey, por ejemplo, recientemente promocionó a sus más de 19millones de seguidores en Instagram la nueva aventura empresarial de Meghan: “El primer día de Navidad, mi vecina “M” me envió una canasta de delicias (Sí, esa M 👑). Mi nueva bebida preferida para la mañana y la noche Ojalá tuviera @clevrblends antes porque lo habría añadido a mi lista de cosas favoritas. #FelicesVacaciones”.

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Artículo publicado en Tatler y traducido por Arantxa Ricardez. Acceda al original aquí.

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