Ha llegado la hora de aprender a hacerte la manicura en casa tú misma

Ha llegado la hora de aprender a hacerte la manicura en casa tú misma

El saber no ocupa lugar, pero sí tiempo. Ahora que lo tienes inviértelo bien y aprende cosas nuevas, como hacerte tú misma la manicura. Créenos, es más fácil de lo que parece. Eso sí, no te pintes las uñas de colores oscuros. ¿La razón? Te la explicamos aquí.

Antes de ponerte manos a la obra, limpia bien tus uñas. Y no nos referimos a que les pases el cepillito para eliminar la suciedad del borde, que también, sino a que retires cualquier resto de esmalte que quedase. Para este cometido es mejor que utilices un producto sin acetona, máxime en estos días que con los lavados frecuentes y el hidrogel alcohólico ya estamos resecándolas.

Ahora toca ajustar el tamaño. Lo recomendable es hacerlo con una lima, mejor que con las tijeras, porque tendrás mayor dominio de la forma y no te pasarás recortando. Eso sí, hay que disponer de una lima en buen estado, y mejor de zafiro o fibra de vidrio, que exigen menos pasadas y no astillan las uñas. Ejerce la fricción con un movimiento que vaya en el mismo sentido para evitar que se partan.

Como queremos un resultado de manicurista profesional, después de terminar con las dos manos, sumérgelas cinco minutos en una recipiente con agua tibia, media cucharadita de bicarbonato y un chorro de limón. Ya verás qué blancas quedan.

El cuarto paso es el más delicado y controvertido. Hay quien retira las cutículas y quien es contrario a eliminar esta parte de la uña que la protege de infecciones. Como aún no tienes mucha experiencia y en estos días hay que evitar los centros de salud, la recomendación es que las dejes tal cual, a menos que las tengas muy visibles. En ese caso, empújalas cuidadosamente con un palito de naranjo (mejor si les pones un gel específico para ablandarlas), no las cortes.

A continuación pasa la lima pulidora por toda la supeficie de la uña para darle uniformidad y un plus de brillo, y aplica una base adecuada a tus necesidades (fortalecedora, antiamarilleante, nutritiva, etc.).

La hidratación será el último paso del protocolo, a menos que quieras esmaltarlas. En ese caso, espera a mañana para que las manos hayan absorbido la crema, o retira el resto de grasa con un desmaquillante.

A medida que vayas dominando el proceso, puedes añadir algún extra más, como empezar con una exfoliación de manos o un automasaje. ¡Te vas a divertir…!

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