Relaciones parasociales: cuando vivimos lo que vemos en redes

Relaciones parasociales: cuando vivimos lo que vemos en redes

María Pombo abre una ronda de preguntas y respuestas, Zoë Kravitz borra todo su Instagram y empieza de cero, Aitana llora por sus problemas de garganta, Adele hace su primer directo, Jennifer Lopez y Ben Affleck demuestran su amor y Teresa Andrés Gonzalvo y Marta Lozano anuncian que están prometidas. Puede que alguna de estas historias te suene y hasta es probable que hayas seguido al detalle cada nuevo paso que se ha dado en ellas: desde un embarazo y sus síntomas, hasta cómo reacciona en sus post la ex de un actor al conocer su nuevo romance o, incluso, el lugar en el que se ha pedido matrimonio a uno de tus influencers preferidos.

También es posible que hayas llegado a enfadarte, alegrarte e incluso a emocionarte con una de estas historias. Quizás hasta te has quedado pensando un buen rato en ella o hayas googleado más porque algo no te encajaba o para conocer mejor la trama.

¿Lo has hecho? ¿Te identificas con algunos de estos patrones de comportamiento? Si sabes de qué estamos hablando probablemente tengas una relación parasocial. Este término fue definido en 1956 por los sociólogos Donald Horton y R. Richard Wohl, cuando las redes sociales no existían, pero ahora toma más sentido que nunca.

Tener acceso directo ahora a la vida que otras personas nos muestran incrementan las relaciones parasociales. En un contexto tecnológico en el que acceder al perfil de las personas y conocer sus rutinas está solo a un click de distancia, nuestras emociones se intensifican, nuestra empatía crece y desarrollamos una capacidad mayor de empatía que nos lleva a vivir otras historias como si fueran nuestras.

Si no te gusta el comportamiento de tu actor favorito pasas del amor al odio y puede que hagas unfollow porque te has enfadado. Si te sorprende una cantante, aunque no seas fan su música, quizás comiences a seguirla porque te has enganchado a su historia e, incluso, aparecen personajes temporales en tus following de Instagram que te interesan solo durante unos meses porque están atravesando historias con las que te identificas.

Las relaciones parasociales son relaciones unidireccionales. Tu feedback no se transmite, pero existe y eres tú quién lo siente y lo vive. ¿Has pensado alguna vez por qué vemos realities shows? ¿Nos entretienen o nos gusta identificarnos y vivir las emociones de otras personas?

¿Son malas las relaciones parasociales?

Existen beneficios en estas conductas de comportamiento. Ayuda contra la soledad ya que siempre te sientes acompañado, a veces te guía en tu actitud para enfrentar la vida aportándote pautas en las que no habías pensado y, sí, es verdad que entretiene conocer los sentimientos de otros usuarios.

También existen desventajas que convierten a este tipo de relaciones en baches para tu salud emocional. Puede que algunos problemas que visualizas te hagan pensar más de la cuenta, que te identifiques tanto con una situación que termines deformando tu realidad y trayendo contigo esa trama que has visto en redes sociales o que, incluso, te obsesiones con una historia hasta dejar de hacer tus propios planes para estar al día con ella. Estás enganchado a las redes sociales. Sí, esto pasa. Como la película ‘Les voyeurs‘ (que ya puedes ver en Amazon Prime) o serie ‘You’ (en Netflix): puedes empatizar con otras vidas, pero intenta no hacerlas tuyas.

Las pantallas engañan a nuestro cerebro y cuando vemos que un influencer nos habla a través de ellas, mirando fijamente pensado que se dirige a nosotros. No es así: al igual que tú hay una gran cantidad de usuarios siguiendo esa historia.

¿Has pensado alguna vez que podrías o que te gustaría ser amigo de alguno de tus influencers favoritos? Si es así estás viviendo relaciones parasociales.




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