5 series espa\u00f1olas (y buenas) de Netflix para ver en 2020

5 series espa\u00f1olas (y buenas) de Netflix para ver en 2020

Solo llevamos unos meses de 2020 y ha sido intenso en todos los ámbitos. Si pensábamos que una película coreana ganara el Oscar iba a ser lo más fuerte del año, estábamos muy equivocados. Con una pandemia y un confinamiento de meses en casa, las series y películas de Netflix han sido una válvula de escape y entre ellas, las series españolas han tenido un gran protagonismo.

En los próximos meses llegarán muchos más proyectos que la plataforma está preparando en España, pero de momento hemos tenido regresos esperados como La casa de papel, Las chicas del cable o Élite y dos estrenos de renombre, como son Valeria, con una legión de seguidores detrás de las novelas de Elísabet Benavent y White Lines, otra serie española que va camino de conquistar a espectadores de todo el mundo.

Después de dos temporadas en Antena3 y otras en Netflix que la han convertido en un fenómeno mundial, La casa de papel es una de las series más vistas del mundo. En abril nos llegó la parte 4, que desvelaba el destino de Nairobi, aunque los ladrones no consiguen avanzar mucho más dentro del Banco de España. Habrá que esperar por dónde siguen los planes de El Profesor en la próxima temporada.

Álex Pina, creador de La casa de papel, firmó un acuerdo de exclusividad con Netflix y el primer resultado de ese contrato ha sido White Lines, una serie rodada en Ibiza en inglés y castellano y que ya se ha convertido en número 1 en EE.UU, aunque en España parece que está pasando más desapercibida.

El 15 de mayo llegó White Lines y no sabemos si perjudicada por ser festivo, la serie pasó casi desapercibida tanto en medio como en la plataforma. Se convirtió en uno de esos casos en los que Netflix no se molesta ni en publicitar un contenido suyo.

Cansado de su rutinaria vida en el grisáceo Mánchester de 1996, Axel Collins se instala en Ibiza con dos objetivos: vivir a tope y convertirse en el DJ más famoso de la isla. Pero en la multitudinaria fiesta de su 24 cumpleaños, decide dejarlo todo para viajar a India, al menos es lo que creen su hermana y sus amigos. Este es solo el punto de partida de White Lines, la nueva serie del creador de La casa de papel que viene con la intención de repetir el mismo éxito.Veintidós años después, su cadáver momificado aparece en un polvoriento terreno de Almería, propiedad de los Calafat, una de las familias más poderosas de Ibiza, también propietaria de una decena de discotecas donde se trafica con droga.

Las críticas no han sido buenas, los lectores de las novelas escritas por Elisabet Benavent han puesto el grito en el cielo por los cambios que han realizado respecto a los libros pero lo cierto es que la serie lleva dos semanas como el contenido más visto de Netflix y no hay quien pueda con ella.

Su reflejo de un Madrid nocturno y en ebullición y la frescura de su reparto son lo mejor de una serie que tiene en su guión su punto más débil.

Con un reparto encabezado por Diana Gómez (45 revoluciones, Sé quién eres) quien se pone en los zapatos de Valeria, la serie narra la historia de una escritora en crisis, tanto por sus novelas como por su matrimonio con Adrián, interpretado por Ibrahim Al Shami (El secreto de Puente Viejo).

Valeria se refugia en sus tres mejores amigas: Lola(Silma López, Cosas de la vida), Carmen (Paula Malia, El Vecino, Benvinguts a la família) y Nerea(Teresa Riott, Barcelona nit d’estiu), quienes la apoyan durante su viaje. Valeria y sus amigas están inmersas en un torbellino de emociones sobre amor, amistad, celos, infidelidad, dudas, desamores, secretos, trabajo, preocupaciones, alegrías y sueños sobre el futuro. Maxi Iglesias (A pesar de todo, Ingobernable) completa el reparto de la serie en el papel del misterioso Víctor.

En pleno día de los enamorados, llegó la primera parte del final de Las chicas del cable, una serie que pasaráala historia por ser la primera serie española de Netflix. En julio llegarán los últimos episodios y descubriremos los últimos secretos.

Sobre la última entrega de Las chicas del cable, Ana Fernández, quien interpreta a Carlota, dijo: “Ha sido un reto y un orgullo poder exponer cosas que han pasado en la historia de nuestro país”.Teresa Fernández-Valdés contó a Formula TV cómo afronta el final de la serie. “Creo que es una decisión acertada ponerle broche final a una serie que nos ha dado tantísimo. Es una gran marca y que siempre estará en la historia de Netflix. Siempre va a estar presente, porque la plataforma permite verla tantas veces como quieras o a que público nuevo que llegue la descubra en ese momento. Creo que es una serie que envejecerá bien, que no está completamente conectada a un tiempo determinado, sino que nos valemos del pasado para hablar de temas del presente. Creo que esto durará mucho tiempo, así que sentimos que es una despedida más desde el punto de vista de producción, pero no de consumo. Estoy segura de que seguiremos hablando de ‘Las chicas del cable’ durante mucho tiempo”.

Además, durante una visita de Ana Fernández, Nadia de Santiago y Blanca Suárez a La Resistencia, nos espera un final atrevido donde habrá muchas muertes y “será una auténtica delicia para los espectadores“.

Dos temporadas rompedoras, éxito mundial y sus protagonistas convertidos en estrellas mundiales, pero la tercera tanda ha sobrado. Lo mejor que le puede pasar a la serie es que termine o cambien el reparto para siempre.

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