Ángeles Casas, autora de 'Vega cambia de opinión'

Ángeles Casas, autora de 'Vega cambia de opinión'

La psicóloga granadina Ángeles Casas Robles no esperaba triunfar al otro lado del Atlántico con un cuento infantil que ella define como un proyecto personal, una historia tan reivindicativa como llena de ternura en la que valores como la empatía, el feminismo, la igualdad, la solidaridad y romper con la norma establecida juegan un papel importante. Vega cambia de opinión (editorial mr.momo) es el título de un cuento que también se ha convertido en el pasaporte hacia el éxito.

Con él, Ángeles Casas ha ganado la medalla de plata al Mejor libro de ficción juvenil que otorgan los International Latino Book Awards en Los Ángeles, unos prestigiosos galardones de la cultura latina en Estados Unidos. Hablamos con ella sobre esta obra que promete hacerse un hueco en el corazón y las estanterías de libros de los más pequeños.

¿En qué momento decides escribir Vega cambia de opinión?

Decido ponerme a escribir esta historia tras ser mamá y comprobar de primera mano que todavía siguen muy enraizados todos los estereotipos de género.

¿Tuviste claro que la protagonista tenía que ser una zorra?

Sí que lo tuve claro por las connotaciones negativas que tiene la palabra zorra en sí, algo que no ocurre con el género masculino. Es una reivindicación más contra los estereotipos de género y una crítica a ese uso sexista del lenguaje.

¿Qué has querido reflejar en este libro?

El libro va sobre la libertad de decisión. Para la gente que dude es un libro con una reivindicación, feminista, que quiere dar visibilidad a distintos tipos de familia y un libro que va de la libertad desde una edad muy temprana.

¿Qué tuviste en cuenta a la hora de escribir un libro para niños?

Quería poner un lenguaje sencillo porque el cuento está especialmente pensado para la etapa infantil, para los más pequeños, y quería que el lenguaje fuera inclusivo, que reflejara las distintas realidades de las familias y normalizar cosas que normalmente no se tienen en cuenta. Mi compañera María Alonso con las ilustraciones también me ayudo a conseguir esa mezcla que quería lograr entre que fuera reivindicativo pero capaz de llegar a los más pequeños. El 50% del cuento es ella.

Este libro ha venido con un importante premio bajo el brazo, la medalla de plata al ‘Mejor libro de ficción juvenil’, de los International Latino Book Awards. ¿Cómo lo has recibido?

Fue toda una sorpresa porque es la primera vez que escribo un cuento y no me considero escritora. Precisamente por este motivo no me lo esperaba para nada. Me llamaron desde la editorial para comunicármelo y fue una gran noticia que me está abriendo puertas a nivel profesional, concediendo entrevistas, y por supuesto todo un honor.

Es tu primer libro infantil. ¿Era ese premio el aliciente que necesitabas para seguir creando nuevas historias?

La verdad que antes del premio no me lo había planteado. Vega cambia de opinión era un proyecto personal que necesitaba sacar adelante y tampoco me dedico profesionalmente a la escritura, por lo que no estaba en mi cabeza. Pero a raíz del premio sí me lo estoy pensando, porque además la gente me está animando a que lo hago. Tengo una idea en mente que es tratar el tema de la discapacidad auditiva puesto que me toca de cerca porque mi hija la padece. Que hable de la inclusión con distintos tipos de persona con discapacidad es algo que me gustaría tratar a nivel infantil.

¿Qué papel puede llegar a jugar un libro infantil a la hora de modelar o influir en la manera de pensar de un niño?

Los cuentos son fundamentales para los niños, en época infantil piden que les leas el mismo cuento, saber el final… si desde pequeños se les inculcan valores a través de ellos es la base para que de mayores respeten la diversidad, la igualdad… al final es formación y es educación. Es importante enfocar los cuentos en esta perspectiva de género porque al final estás construyendo personas con ellos.

Como madre, ¿te cuesta encontrar lecturas para tu hija libres de prejuicios de género? Muchos libros clásicos que están en las estanterías reflejan roles de género obsoletos…

Sí que está cambiando la literatura en este sentido y a mí personalmente, que estoy involucrada en ello, no me cuesta encontrar títulos de libros enfocados en la perspectiva de género como Vega cambia de opinión. Pero sí que es verdad que eso no pasa en los cuentos clásicos como tú bien dices entonces, afortunadamente creo que hay un cambio palpable en la literatura infantil.

¿Qué libro infantil recomendarías o está entre vuestros favoritos?

Aparte de la editorial mr.momo, hay otra editorial que me gusta mucho, Apila Ediciones, y tiene un cuento que se llama Guapa. Es muy divertido y fantástico, va de una bruja y lo recomendaría sin dudarlo. Nos dejó impresionadas tanto a mi hija como a mí.

Los prejuicios de género están fuertemente arraigados en nuestra sociedad. ¿Crees que estamos avanzando o eres pesimista en este aspecto?

Pues depende del día. Hay días que lo veo con más optimismo y veo que se avanza, paso a paso pero se avanza, y otros días que veo que no ha cambiado nada desde que yo era pequeña, no podría darte una respuesta clara. Me gustaría ser más optimista.

Eres psicóloga especializada en violencia de género, ¿qué importancia tiene educar en igualdad para erradicar la violencia de género?

Es 100% importante. Si se quiere erradicar la violencia de género, la educación y la información son la base. Hay que educar desde la cuna e incluso desde antes, desde que están en la tripa y la madre compra ropa de un color o de otro según el sexo y ya le estás poniendo etiquetas desde pequeños. La educación y los libros son fundamentales para erradicar cualquier discriminación de género.

¿Por qué crees que en 2021 se siguen perpetuando muchos roles de género?

Sí, se avanza despacio, y también hay una corriente política que se empeña en invisibilizar las diferencias de género cuando están ahí y son un hecho. Ese discurso cala, se avanza más lentamente que hace unos años. Ya simplemente que se cuestione la Ley de la Violencia de Género hace una década era algo impensable. En ese sentido a veces se da un paso para adelante y dos para atrás y hay que tener mucho cuidado con ello.

La aprobación social se convierte muchas veces en la gran enemiga de la libertad individual. ¿Qué le recomendarías a esos padres que son conscientes de que sus hijos se dejan llevar por las convenciones sociales que reinan en la escuela, el parque o en un determinado grupo de amigos?

Sobre todo que hablen con ese niño o niña preguntándole porque está eligiendo eso: si lo hace porque realmente lo quiere o porque se lo ha dicho un amigo, lo ha visto en la tele… siempre pedirle que te argumente, si esa personita te da razones justificadas es porque elige libremente. Si te dice que es porque alguien le ha dicho cómo tiene que vestir o a qué jugar, hay que hacerle ver que es libre de elegir lo que quiera.




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