Besos de película que hicieron historia

Besos de película que hicieron historia

Yéndonos a la explicación más técnica, un beso es la acción de presionar los labios contra la superficie de algo o alguien como una expresión social de afecto, de saludo o de amor, o así al menos lo explica Wikipedia. Sin embargo, considerar al beso en todas sus formas y versiones como el acto más dulce, cariñoso y sincero que existe, es una realidad que nadie puede negar. Un beso puede traducirse en un ‘te quiero’, ‘te he echado de menos’, ‘no te vayas nunca’, ‘que esto dure para siempre’, ‘no pares’, ‘qué tal te ha ido el día’ o un simple ‘estoy loca por ti’, y así podríamos seguir hasta encontrar mil y un significados sobre el arte del beso o el arte de besar. Porque si esto no es considerado como tal, qué lo es sino.

Todo parece indicar que la fecha y el motivo escogidos para celebrar este día tiene su origen en un concurso anual que se lleva celebrando desde hace décadas en Tailandia. En 2011 una pareja originaria de Tailandia batió el récord del beso más largo de la historia con una duración de 46 horas, 24 minutos y 9 segundos. Sin embargo, en 2013, la misma pareja supero su anterior récord al mantener sus labios pegados durante 58 horas, 35 minutos y 58 segundos. Y desde entonces se lleva celebrando cada 13 de abril el Día Internacional del Beso.

Como desde Harper’s Bazaar nos declaramos fans absolutas de cualquier tipo de acto, evento o celebración, nos hemos propuesto conmemorar esta fecha tan especial a lo grande, con esta selección tan minuciosa de besos de película que pasarán (o ya han pasado) a la historia. Cada vez que somos testigos de estas escenas nuestro estómago se encoge, el corazón comienza a bombear como si no hubiera mañana y volvemos a creer en el amor verdadero en ese mismo instante en que los labios de los protagonistas se juntan. Hemos hecho una recopilación de las películas que han marcado un antes y un después en la historia cinematográfica y podemos decir que estos son nuestros momentos predilectos en la gran pantalla. ¿Sabrías decirnos cuál es tu momento favorito o con el que más has fantaseado?

No hay escena en el cine que represente mejor que esta el primer beso de nuestra infancia. Casto, intuitivo, sin experiencia y tímido, así es el beso entre Anna Chlumsky y Macaulay Culkin. ‘-¿Has besado alguna vez a alguien?’, le pregunta ella a él debajo de un árbol, sentados frente al lago. ‘-¿Cómo lo hacen en la tele?, responde él. Y así empieza todo…

Más de 20 años han pasado de esta escena que aún nos sigue derritiendo cada vez que la vemos. Dos jóvenes predestinados a encontrarse que se entregan el uno al otro en el ascensor durante una fiesta sin conocer todavía que sus familias estaban enfrentadas. Él un Montesco, ella una Capuleto, que hicieron todo lo posible por vivir su amor luchando ante todas las adversidades. ¿Existe mayor tragedia que la de Romeo y Julieta? Lo dudamos.

Nuestra obsesión de 2018. Desde que la vimos cuando se estrenó en enero no hacemos más que pensar en la intensa, pasional y bella historia de amor entre Elio y Oliver. No sabemos si quedarnos con su primer beso en el muro de Monet, el ‘no beso’ en el callejón del pueblo italiano Crema, la primera vez que hacen el amor en la habitación de Elio o cuando dan rienda suelta a su pasión por las calles de Bérgamo. Por no hablar de la famosa escena del melocotón. Llámame por tu nombre y yo te llamaré por el mío…

No hace falta mucha explicación para describir uno de los momentos más pasionales y románticos del cine de las últimas décadas. Mejor verlo y rememorar la escena de lluvia en el lago. El reencuentro más esperado de dos personas que a pesar de los años todavía no se han olvidado. Unos fantásticos Ryan Gosling y Rachel McAdams que al principio parecían no llevarse muy bien y al final acabaron teniendo una relación real durante 4 años. ¡Dale al play!

Puede que sea el beso más recordado entre todas las películas de superhéroes hasta el momento. Tobey Maguire bocabajo, Kristen Dunst de pie, una postura que de primeras parece algo complicada pero que al final acaba convirtiéndose en un beso perfecto. Versionado hasta la saciedad en series, películas y demás producciones visuales, siempre recordaremos el momentazo de Los Simpson y la escena entre Seth y Summer en The O.C ¿Se pueden ser más monos?

‘-¿Y dime qué ocurrió cuando él subió a la torre y la rescató?’, le pregunta Richard Gere. ‘-Que ella le rescató a el’, le contesta Julia Roberts. Y se funden en un apasionado beso al más puro estilo HAPPY ENDING. #Nosbajamosdelavida

Lo bueno de Moulin Rouge es que ya te revelan el trágico final de la película en los primeros minutos de metraje. Por lo que a partir de ese momento aprendes a disfrutar de la misma de una forma real y sincera, sin estar nerviosa por pensar cómo acabará. Por lo que permite regalarnos momentos tan románticos como este en el elefante, interpretando canciones tan maravillosas y excepcionales como Your Song o Elephant Love Medley. Pasión en estado puro. ♥

La mejor película de amor de todos los tiempos. Y punto. ¿Cuántas veces hemos deseado ser Rose en los brazos de Jack? ¡Demasiadas! Pero no nos cansamos de seguir soñando. ‘My heart will go on…’

Otro de esos primeros besos de nuestra infancia, pero esta vez poniendo la vista más hacia la adolescencia. Esta peculiar comedia dramática dirigida por Wes Anderson con un reparto coral no deja indiferente a nadie y al menos la tienes que ver una vez en la vida. Aquí el beso frente a la playa de una pareja furtiva de adolescentes que están explorando su propia sexualidad.

¿Quién no ha soñado besar como George Peppard lo hace con Audrey Hepburn, y viceversa? ¡Dentro vídeo!

¿Otra vez estar en los brazos de Ryan Gosling? ¡Sí, por favor! Una decidida Emma Stone entra en el bar y se lanza, literalmente, a besar a un impresionante y guapísimo Ryan Gosling. Y es que como descubriremos unos minutos después de metraje, el actor se preparó pero que muy bien para el rodaje de Crazy Stupid Love. ¡Su abdominales parecen hechos con Photoshop! Y nosotras felices.

Reconozcámoslo, desde nuestra versión más romántica y ñoña siempre hemos deseado que en algún momento alguien nos coja y nos lleve lejos como hizo Richard Gere con Debra Winger en Oficial y Caballero. Y es que nuestro Richard tiene ese no se qué, que qué se yo… que tanto nos encanta.

La belleza y calidad audiovisual que tiene esta secuencia, cinematográficamente hablando, es puro arte. El juego de luces ofreciendo la intimidad a los dos personajes, el juego de la cámara lenta y la música de fondo, con la posterior pelea en el ascensor la convirtieron en una de las escenas más comentadas y estudiadas por los amantes del cine. ¡No te cansarás de verla una y otra vez!

El beso perfecto escenificado en Casablanca por Humphrey Bogart e Ingrid Bernat. Poco más que añadir porque: siempre nos quedará París.

Entrar en la habitación de Johnny donde este te espera sin camiseta y con una sexy música de fondo. ¿Y parecías una mosquita muerta, verdad Baby? Para nada, ella sabía muy bien lo que hacía y lo que quería. ‘-Tengo miedo de salir de esta habitación y no sentir nunca más lo que siento cuando estoy contigo’, le dice ella a él. Después baile sexy y el resto es historia…Nada más que añadir. ¡Dale al play!

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