Cómo elegir edredón nórdico y ropa de cama calentita ahora que empieza el frío

Cómo elegir edredón nórdico y ropa de cama calentita ahora que empieza el frío

El otoño ha llegado y, con él, los primeros días de frío. Es el momento de hacer el cambio de armario (aquí te contamos cómo ganar espacio) y estrenar tus prendas de abrigo de nueva colección. Y, por supuesto, también es momento de vestir tu casa con las tendencias deco de la temporada y abrigar tus sueños para pasar noches cálidas cuando fuera arrecie el frío. Sí, toca sacar el nórdico y las sábanas de franela, pero si este año toca renovar tu ropa de cama de invierno (la colección de cama de Vicky Martín Berrocal es una de nuestras favoritas), estamos seguras de que estos consejos te ayudarán a elegir las piezas perfectas que garanticen el descanso que mereces.

Según los expertos en el arte de dormir, la temperatura recomendada para un sueño profundo y de buena calidad está entre los 18 y los 21 grados, pero no todo depende de tu sistema de climatización: como explica aquí Raquel González, responsable de confort y descanso de IKEA, “hay elementos que ayudan a conseguir la temperatura adecuada para un buen descanso como son los materiales y la composición de los textiles de cama y el colchón. Encontrar el edredón perfecto dependerá de cómo dormimos y de lo que cada persona necesite para conseguir la temperatura adecuada para dormir bien”.

Pero, ¿en qué debes fijarte a la hora de elegir tu edredón nórdico? En primer lugar, en el tamaño: siempre deberá ser entre 20 y 30 centímetros más largo por cada lado que el colchón, para asegurarnos de que no nos quedamos destapados al dormir, sobre todo, si tendemos a movernos.

Después, deberemos elegir el relleno que quermos: sintético (el más asequible), que aseguran buena retención del calor, son fáciles de cuidar (se pueden lavar en lavadora), tienen buena regulación térmica y son perfectos para las personas alérgicas; o natural, entre los que podemos decantarnos por plumón de oca (el más famoso y deseado), seda natural, fibras de bambú o pura lana virgen. Todos ellos son más ligeros y mantinen mucho el calor, pero son más caros y requieren un mantenimiento mucho más riguroso.

Además, prestaremos atención al gramaje, un detalle muy personal a tener en cuenta, pues de él no solo depende lo cálido que sea el edredón (a mayor gramaje, más calor) sino cuánto pese. Este peso puede variar entre 180 y 500 gramos por metro cuadrado, y los hay de invierno (entre 350 y 480 gr/m2), de verano (entre 180 y 250) y ‘cuatro estaciones’, que incluyen dos rellenos (uno de verano y otro de entretiempo) que unidos forman uno perfecto para invierno.por un sistema de agarre: 1 relleno ligero para el verano, 1 relleno más caliente para el entretiempo, que forman conjuntos un relleno perfectamente aislante para el invierno. Debes de tener en cuenta que a calor equivalente, un nórdico natural (sobre todo si es de plumón) será más ligero que uno sintético.

Por ultimo, como nos recuerdan desde IKEA, no pases por alto las sábanas, que “para un buen descanso deben ser suaves y agradables al tacto, así como fáciles de cuidar. Las de algodón tienen aún más ventajas: no se arrugan, son fáciles de lavar y secar y son sostenibles. Las sábanas que están hechas con materiales como el algodón, el lyocell o el lino absorben la humedad, son transpirables y ayudan a regular mejor la temperatura durante el sueño”.

¡Dulces sueños!

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