De Croacia a Portugal: siete paraísos únicos para desconectar ya

De Croacia a Portugal: siete paraísos únicos para desconectar ya

Portugal, viñedos a orillas del Douro. Alojarse en esta quinta señorial del siglo XIX en la ribera del Duero portugués, en una zona vinícola declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es sinónimo de buenas vistas, maravilloso enclave y culto a los sentidos. El Six Senses Douro Valley invita a disfrutar de la experiencia vinícola y gastronómica, con una oferta en la que prima la filosofía del kilómetro 0, gracias a su huerto orgánico. Por sus ocho hectáreas se despliegan las villas, suites y habitaciones, las piscinas y su magnífico spa. Un lugar perfecto para el descanso –incluso monitorizan la calidad de tu sueño–, donde no faltan las actividades: catas de vino, paseos en barco, yoga, talleres de infusiones y cosméticos naturales…

Italia, una granja (de lujo) en la Toscana. El aroma de la lavanda, el romero y las rosas es lo primero que se detecta al flanquear la avenida de cipreses que da entrada al Borgo Santo Pietro, en el Valle de la Serena, al sur de la Toscana. La finca de 100 hectáreas alberga la casa principal, donde se encuentra la suite Santo Pietro, y 19 villas esparcidas por los jardines, algunas con piscina. También tiene una granja, 100% sostenible y orgánica, donde se producen los vegetales, huevos o quesos que luego se utilizan en su restaurante Bel Modo (con estrella Michelin) o en el más informal Sull’ Albero. Además de su spa holístico, ofrece talleres de arreglos florales, pintura y recetas toscanas.

Lopud, Croacia la isla de la calma. Lopud 1483 es el sueño de Francesca Thyssen Bornesmiza: una fortaleza medieval y un monasterio franciscano del siglo XV, en una isla cercana a Dubrovnik, reconvertidos en un espacio de arte y un hotel con cinco exclusivas suites, inaugurado este verano. El jardín, el huerto de plantas medicinales, nueve espacios para meditar, chill outs, las vistas a las islas Elaphiti o la cueva que da acceso al mar Adriático lo convierten en una esfera de calma, silencio y contemplación.

Cerdeña, un reducto de fantasía. En las montañas de Barbagia, Su Gologone es un lugar mágico, un microcosmos creado por la diseñadora Giovanna Palimodde. Las estancias, esparcidas por el laberíntico resort y flanqueadas por pinos y chumberas, son todas diferentes. La Art Studio y las country suites tiene terraza, jardín, bañera exterior y chill out. ¿Planes? Un cóctel en el Bar Tablao, una cena con delicias sardas en la Terraza de los Sueños y los Deseos, un pícnic en las playas cristalinas del Golfo de Orisei o una película en su cine de verano.

Inglaterra, una mansión señorial. Esta casona georgiana, situada en una magnífica finca de 100 hectáreas al oeste de Inglaterra, se abrió como hotel el año pasado. Pero en The Newt Somerset lo deslumbrante son los jardines: en sus bosques, parques, laberintos, huertos y estanques, las obras de arte se funden con la naturaleza. Tienen suites en la mansión principal, y otras de diseño espectacular en los establos y el granero, además de hammam, spa, piscinas… ¿Un plus? El viaje sensorial por las copas de los árboles, con su exposición Historia de la jardinería.

Vals, Suiza. Arquitectura escénica. Dos edificios conectados por pasillos de vidrio conforman el 7132 Hotel, un alojamiento firmado por cuatro grandes arquitectos y cuyas estancias filtran y se integran en el paisaje alpino. Puedes alojarte en las suites-spa firmadas por Kengo Kuma en el hotel, o en las de Tadeo Ando (inspiradas en las casas de té japonesas), Thom Mayne (que rinden tributo a la piedra) o Peter Zumthor (de aire renacentista), en la Casa de los Arquitectos. Ineludibles: su spa y los baños nocturnos en las termas de Vals.

Palma de Mallorca. Un spa junto a las salinas. Una antigua casa tradicional de campo mallorquina alberga el Fontsanta Hotel Thermal Spa, el único hotel de la isla que posee aguas termales. Así que nada mejor que disfrutar de ellas en sus bañeras de mármol o sus camas de agua, antes de recibir un masaje o uno de sus programas antiaging y detox. Rodeada de los pinos y acebuches del parque natural de Mondragó, desde las habitaciones se contemplan las salinas de Es Salobrar de Campos, al sur de Mallorca. ¿Más experiencias? Excursiones a Cabrera, windsurf, submarinismo, excursiones en bici, golf…


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