Descubre cómo detectar a un narcisista (y cómo defenderte de este peligro público)

Descubre cómo detectar a un narcisista (y cómo defenderte de este peligro público)

Todos tenemos un puntito narcisista en nuestro interior, una vocecita que nos dice lo estupendos que somos de vez en cuando. Y no es malo tenerla, necesitamos su ayuda para conseguir nuestros objetivos y velar por nuestros intereses. Pero cuando el narcisismo se convierte en la piedra angular de la personalidad de un ser humano, cuidado, entramos en terreno peligroso. Esalgo parecido a lo que sucede con las personalidades perfeccionista o cuando la timidez y la introversión son nuestras características principales. No hay nada malo en ser introvertido ni en ser perfeccionista… hasta que esos rasgos de personalidad toman el control y nos hacen sufrir. Con el narcisismo ocurre algo parecido, solo que en su caso los que lo van a pasarlo mal son los demás, porque si algo caracteriza a los narcisistas es que se creen el centro del universo, ellos son perfectos, y tú no. Tú sólo puedes ser el artista invitado en su película mental (si le ríes las gracias) o el villano de la peli (si no se las rías). Y, alerta spoiler, mejor que no seas ninguno de los dos.

¿Qué es un narcisista y cómo reconocerlo?

El narcisista es una persona que ha llevado el amor por sí mismo hasta el extremo haciéndole perder el contacto con la realidad y el resto de la humanidad. Si conoces a alguien que se considera la persona más importante del mundo, que piensa que solo debería rodearse de gente “de su nivel”, que no acepta ni un buen consejo (para qué, si ya lo sabe todo) y se enfada ante cualquier cosa que se puede interpretar como una crítica, que es incapaz de preguntar de forma sincera “¿qué tal estás?” y pararse a escuchar la respuesta y que se muere de envidia ante los éxitos o habilidades ajenas… que salten las alarmas porque estás ante un narcisista.

En psicología se considera que existen hasta 10 tipos diferentes de personalidades narcisistas, porque no todos los narcisistas son iguales, algunos desarrollan más un tipo de actitudes y otros otras, aunque todos tienen en común un ego muy inflado que esconde, en realidad, una personalidad muy frágil. A grandes rasgos podemos resumir estos tres tipos de narcisistas en tres:

1. Los narcisistas reyes del mambo: el objetivo de estos narcisistas de tipo exhibicionista es que el resto de la humanidad les admire y para lograrlo son capaces de contarte las mentiras que hagan falta. Para ellos tú solo eres el público ante el que lucirse… y al que exigir. Porque claro, cuando eres la persona más importante del universo y nadie te llega ni al barro de los zapatos te cuesta entender que el resto de la humanidad no esté ahí para colmar tus deseos por grandes o pequeños que sean inmediatamente.

2. Los narcisistas tiranos: ya habrás deducido que la empatía no es el punto fuerte de los narcisistas, más bien todo lo contrario. Esto puede ser muy útil si lo combinamos con una buena dosis de ambición y gusto por el poder porque permite al narcisista maltratar a las personas que le rodean sin pestañear. Los narcisistas del tipo tirano son auténticos explotadores capaces de usar a los demás como mejor les convenga para conseguir sus metas. Las estrategias de control y de abuso serán el abc de tu vida si caes en sus garras.

3. Los narcisistas “pobre de mí”. No todos los narcisistas llegan a tu vida avasallando, los hay que saben manipular a la gente a través de un mecanismo mucho más “suave” pero igual de eficaz: dar pena. Llevar el rol de víctima hasta el extremo, exagerando cada pequeña cosa que pasa en sus vidas y empleando todo tipo de técnicas sutiles de manipular a los demás y conseguir la atención que requieren es su estrategia. Son personas que (a su juicio) nunca reciben suficiente de los demás, suficiente cariño, suficiente atención, suficiente apoyo… un pozo sin fondo sentimental.

Cómo defenderse de un narcisista

Si lo acabas de conocer, huye. Pero si no te queda otro remedio que convivir con él, ármate de paciencia y de autoestima porque estás ante el rey de las relaciones tóxicas. Esto es todo lo que te va a hacer, este preparada:

1. Va a usar el gaslighting contigo.

El narcisista te va a criticar, es su manera de socavar tu autoestima y autoafirmar su imagen de “yo soy perfecto y los demás un fraude”. Pero la forma en la que puede disfrazar esas críticas puede variar desde el enfrentamiento directo a estrategias mucho más sutiles.

La más peligrosa de ellas es el gaslighting porque puede hacernos dudar de nuestra propia percepción. Este tipo de abuso psicológico consiste en sembrar la duda de manera sutil sobre lo que pensamos, decimos o decimos. Por ejemplo, cuando tu compañero de trabajo narcisista niega que hayas mandado un mail importante porque él no lo ha recibido y con cara de inocencia te pregunta, “¿estás segura de que lo enviaste? No te preocupes, mándamelo de nuevo, es que eres tan despistada…”. Ahí lo tienes, te insulto con mi mejor sonrisa y mintiéndote a la cara.

La persona que hace gaslighting sabe de buena tinta que nos está mintiendo para poder menoscabar nuestra identidad, pero le da igual, su objetivo es repetir este proceso tantas veces como haga falta hasta que acabes dudando de tus capacidades y él tome en control de la situación.

La única manera sana de enfrentarte a esto es no entrar en el juego: no discutas (por mucho que te cueste). Cuando una persona pone en duda tus ideas con frecuencia e intenta hacerte dudar de lo que piensas o lo que sientes su objetivo no es otro que minar tu autoestima y manipularte. Con ese tipo de gente es mejor no discutir, porque hablar con ellos o intentar razonar o exponer tus argumentos no te llevará a nada, no quieren comprenderte, quieren manipularte.

2. Te va a dar una de cal y otra de arena.

Los narcisistas son capaces de decir algo bueno e insultarte en la misma frase. Toma nota. Esta estrategia sirve para que acabes centrándote en tus supuestos horribles defectos que impiden que estés a su nivel en vez de darte cuenta de los suyos (que por supuesto no va a reconocer jamás porque el narcisista es perfecto).

Intenta mantener una saludable distancia objetiva de sus palabras: recibir halagos de alguien tan exigente puede parecer gratificante en ese momento, pero analiza desde fuera su comportamiento venenoso. Si los halagos vienen con pulla… es que no son halagos. No te creas ni los unos, ni los otros.

3. Va a impedir que veas tus logros.

Has hecho un buen trabajo pero te pregunta por qué no has hecho el siguiente; has terminado tu máster pero te pregunta por qué no te has doctorado ya; has conseguido publicar un libro pero para cuando la boda… vamos, que has conseguido algo bueno con mucho esfuerzo por tu parte y en vez de darte la enhorabuena el narcisista intenta que fijes tu atención en lo que todavía no has logrado.

Esta estrategia se llama “visión de túnel” y tiene como objetivo que hasta tú misma pierdas de vista tus logros. Pero no dejes que ningún narcisista te impida disfrutar de los frutos de tu esfuerzo: déjale claro que es una pena que no se alegre por ti, pero que tú si te alegras de lo que has logrado y que no necesitas ser perfecta en nada ni que nadie te admire para darte cuenta de que lo que has hecho está muy bien.

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