Desmontamos todos los mitos que se han creado en torno al huevo

Desmontamos todos los mitos que se han creado en torno al huevo

Ya nos quedó claro qué pasa si no guardas los huevos en la nevera o cómo cocer huevos correctamente, es un alimento que nos encanta, muy versátil y que se puede cocinar de forma sana para adelgazar. Sin embargo, el huevo ha sido objeto de críticas y de leyendas que en muchos casos no son ciertas y no tienen fundamento alguno. Vamos a desmontar los principales mitos sobre el huevo para que tengas una visión más real de este alimento tan nutritivo.

Comer huevos regularmente engorda

Mucho se ha dicho sobre que los huevos son un alimento que si se come con frecuencia impediría adelgazar pero ¿por qué se han ganado esa mala fama? Fundamentalmente por su contenido en grasa pero en su mayoría se trata de ácidos grasos monoinsaturados que son beneficiosos para la salud.

Los huevos son perfectos en elaboraciones ligeras incluso para hacer en una dieta de adelgazamiento incluso en aquellos dietas altas en proteínas como la cetogénica. Puedes tomarlos cocidos, en tortilla, revueltos… otra cosa es como los acompañes y si los incluyes en recetas de repostería, ahí lo que engorda no son los huevos en sí, sino el resto de ingredientes que utilizas en tu plato.

Los huevos aumentan los niveles de colesterol

Esto lo habrás oído desde la más tierna infancia y durante décadas, sin embargo los expertos han concluido que, aunque el huevo contenga colesterol, no es el causante del aumento de los niveles de colesterol en el organismo. Según el nutricionista Anthony Berthou “contrariamente a lo que se suele escuchar, la relación de los huevos con el colesterol es muy limitada: la mayoría de nuestro colesterol es colesterol sanguíneo, fabricado por el organismo a partir de nuestra alimentación, y no colesterol alimenticio. Por lo tanto, el consumo de 1 o 2 huevos al día no es responsable de un aumento significativo de los niveles de colesterol sanguíneo y no conlleva un incremento de los riesgos cardiovasculares. Sin embargo, hay que hacer un matiz en el caso de las personas con diabetes, a las que se les recomienda consumir de 3 a 4 huevos por semana”. Dicho esto ya puedes comer huevos sin miedo porque no son los responsables del aumento en tus niveles de colesterol ¡una buenísima noticia!

Son causantes de enfermedades

Los casos de infecciones por salmonela a causa de bacterias del genero Salmonella hicieron saltar las alarmas con respecto al huevo (aunque también afecta a la carne y la leche). Esta intoxicación alimentaria se puede dar pero cuando hay unas malas condiciones higiénicas y cuando los alimentos están mal conservados. ¿Esto qué quiere decir? Que no hay que echar la culpa al huevo en sí sino a la negligencia en la elaboración y conservación de los platos por lo que los huevos son un alimento seguro y puedes incluirlos en tu dieta sin miedo.

La yema no tiene valor nutricional

Las claras han tenido un auge en los últimos años gracias los amantes del fitness ya que es una parte del huevo que no contiene grasas pero sí proteínas y permite tomar mucha cantidad diaria sin aumentar mucho la ingesta de calorías. Es cierto que la clara tiene un alto valor nutricional pero no hay que demonizar a la yema porque es muy rica en vitaminas y minerales así como en grasa saludable. Lo ideal es consumir el huevo entero ya que es un alimento con muchísimas propiedades y beneficios para el organismo. Por ejemplo, el huevo contiene luteína que mejora la visión y es un alimento que ayuda a proteger las funciones cerebrales. Un alimento completísimo que no hay por qué dividir en dos y desechar una de las partes.

Son indigestos

Pues, como pasa con muchos alimentos, hay que tener en cuenta el método de preparación o cocinado y, por supuesto, la tolerancia de la persona que los come. Fritos suelen tener más aceite que en otras elaboraciones pero es el huevo cocido el que peor se suele tolerar ya que la yema, que como hemos dicho es la que concentra las grasa, se coagula y no queda líquida por lo que la acción de la lipasa, enzima que favorecen la digestión de las grasas, se hace más lenta. Las elaboraciones que mejor se toleran son los huevos pasados por agua o cocidos pero si toleras el huevo bien cualquiera de estos procedimientos es saludable y poco pesado para la digestión.

En realidad el huevo es un alimento muy saludable que puedes incluir sin miedo en tu dieta saludable y en tu dieta de adelgazamiento porque te va a ayudar a controlar el peso, es saciante y no altera tus niveles de colesterol, además está buenísimo en cualquiera de sus formas. ¡Larga vida al huevo!

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