Fran Lebowitz: la escritora que demuestra que está bien quejarse

Fran Lebowitz: la escritora que demuestra que está bien quejarse

Si existe una persona que puede presumir de conocer la ciudad de Nueva York como la palma de su mano esa es Fran Lebowitz (Nueva Jersey, 1950). La escritora y humorista es lo que se denomina “una auténtica neoyorkina” y ha presenciado algunos de los momentos más importantes de la ciudad de los últimos 50 años.

Tras comenzar la última miniserie creada por Martin Scorsese para Netflix , Supongamos que Nueva York es una ciudad y encontrarnos con Fran Lebowitz, es imposible no dar al botón de “Siguiente episodio”.

Algunos la llaman la Dorothy Parker moderna porque fue precisamente su filtro inexistente lo que llamó la atención de Andy Warhol, que la contrató como columnista de la revista Interview.

Su experiencia como taxista de la Gran Manzana, su obsesión por un piso que no podía permitirse o sus opiniones sobre la excesiva cantidad de gente (y turistas) en Times Square o el multitudinario metro de Nueva York son algunas de las anécdotas con las que no solo conocemos a una figura esencial en la movida de los 70 sino que también obtenemos una descripción de lo que era la sociedad del momento y su evolución.

Los inconvenientes de viajar en metro, los desastres arquitectónicos, el dinero y su dificultad para gestionarlo o la copia de Ralph Lauren a Brook Brothers son otros de los aspectos sobre los que habla sin tapujos.

Aunque se niega a ser etiquetada como activista, lo cierto es que ha sido una de las figuras más importantes para el colectivo LGBT+. Se declaró sin tapujos lesbiana y siempre ha mantenido un discurso feminista que rompía con estigmas del momento.

Su primer libro fue una colección de ensayos titulado Metropolitan Life, publicado en 1978, al que siguió años más tarde Social Studies. Su participación en el programa Late Night with David Letterman o en la serie Ley y Orden le llevó a la pantalla.

Entre su humor inteligente, y en ocasiones ácido, se asoman auténticas críticas a la sociedad y el panorama cultural de la actualidad, donde según afirma se aplaude más el dinero que el propio arte. Su particular estilo a la hora de vestir no es solo una forma de diferenciarse a través de la ropa, sino que gracias a él ha sido considerada como una de las mujeres más elegantes y mejor vestidas.

La risa contagiosa de Scorsese y su movimiento de hombros en escorzo suman una pizca extra de humor (si es que es posible) a las declaraciones de Lebowitz que consiguen en los 30 minutos que dura cada episodio hipnotizar al espectador con su humor sarcástico que usa como arma de denuncia.

Aunque en 2010 HBO estrenó Public Speaking, un documental en el que Martin Scorsese se unía con Lebowitz por primera vez para grabar en el bar Waverly Inn, donde ya se podía ver la gran química entre ambos, es en esta ocasión cuando ha causado una auténtica sensación entre el público joven, que encuentran en esta “señora gruñona” todo un referente.

Una serie que nos sirve para recordar a figuras tan importantes como Lebowitz y con la que Netflix celebra los 70 años de la escritora y una forma de acercarnos a la vida cotidiana de la ciudad, sin la tecnología de por medio, a la que Lebowitz se opone por completo.




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