Hollywood: los personajes reales que hay detrás de la serie de Netflix

Hollywood: los personajes reales que hay detrás de la serie de Netflix

“Hollywood”, la serie que ha estrenado Netflix este mes de mayo, está ambientada en la meca del cine después de la Segunda Guerra Mundial. A través de siete capítulos, la producción narra las peripecias de un grupo de actores y cineastas “outsiders” que quiere llegar al estrellato en un Hollywood lleno de prejuicios raciales, de género y de orientación sexual.

Lo divertido de la serie es que la historia real del Hollywood de las décadas de 1940 y 1950 se mezcla con la que ocurre en la ficción y a veces te preguntas qué es verdad y qué no. Esa era, precisamente, la intención de Ryan Murphy, guionista y productor de la serie. “Decidí crear un universo alternativo ficticio de Hollywood y luego lo poblé con algunas personas reales y otros personajes ficticios basados libremente en personas reales”, ha dicho Murphy a la revista “Time”. En la serie vemos, incluso, a una Vivien Leigh como personaje secundario algo histriónico, una actriz que también sufrió la crueldad de Hollywood.

El creador de series tan exitosas como “Nip/Tuck”, “Glee”, “American Horror Story”, “Feud” o “Pose” hizo pública su homosexualidad en la década de 1990. Y parece que, a través de “Hollywood”, ha querido saldar cuentas con todos los prejuicios que han rodeado a la meca del cine desde sus inicios. Y que aún perduran, aunque más soterrados.

Para no perderte el trasfondo que rodea “Hollywood”, aquí tienes algunas de las historias reales que se esconden tras la ficción de Murphy, la apuesta de Netflix para este mes de mayo. Como verás, la meca del cine solo era dorada si eras blanco y heterosexual.

La discriminación racial: Anna May Wong y Hattie McDaniel

Estos personajes, interpretados por Michelle Krusiec y Queen Latifah, están basados en actrices reales. Incluso mantienen sus verdaderos nombres en la serie. Y ambas sufrieron en sus propias carnes el racismo de Hollywood.

Anna May Wong fue la primera estrella estadounidense de origen chino de Hollywood. Triunfó en la década de 1920 en producciones mudas, pero, debido a las leyes americanas que incluso prohibían mostrar relaciones interraciales en la pantalla, quedó relegada a papeles secundarios, de cortesanas o villanas. Mientras, los roles principales iban a parar actrices blancas maquilladas. Tuvo que aguantar, incluso, que la actriz Luise Rainer se hiciera con el Óscar por “La buena tierra” con un personaje asiático que la propia Wong había bordado durante las pruebas. Sin embargo, Metro-Goldwyn Mayer se había negado a dar el papel principal a una actriz asiática.

Hattie McDaniel es otro ejemplo histórico del racismo de Hollywood en aquella época. En 1940, la actriz se convirtió en la primera persona afroamericana que ganaba un Óscar, gracias al papel de Mammy, la maravillosa sirvienta de Escarlata O’Hara en “Lo que el viento se llevó”. La ceremonia de entrega de la estatuilla fue humillante. Debido a las leyes de segregación racial, McDaniel tuvo que sentarse con su acompañante en una mesa aparte al final de la sala. Esta anécdota la cuenta el personaje de Queen Latifah en la serie. McDaniel participó en más de 70 películas, pero en casi todas encarnó a sirvientas, cocineras o doncellas. Los únicos papeles permitidos a los afroamericanos.

Ryan Murphy también ha asegurado que el personaje de Camille Washington (Laura Harrier), la actriz afroamericana que se convierte en la gran estrella de la película que están rodando los personajes de Hollywood, está inspirado lejanamente en Lena Horne y Dorothy Dandridge. Ambas actrices, bellísimas y llenas de talento, se encontraron con muchísimas trabas en su carrera debido a su color de piel.

La homofobia: Rock Hudson y Henry Willson

Nacido Roy Harold Scherer, Jr., el atractivo actor participó en más de 60 películas con el nombre artístico de Rock Hudson. El intérprete es una de las grandes estrellas del Hollywood dorado, pero también uno de los casos más dramáticos de homofobia que ha dado la meca del cine. En sus películas tuvo “partenaires” femeninas como Doris Day, Elisabeth Taylor o Lauren Bacall, pero tras esa fachada de galán se escondía un hombre gay que construyó una vida llena de mentiras. Durante buena parte del siglo XX, la homosexualidad era un tabú en Hollywood –y en la vida en general– y Hudson se creó una coraza para proteger su vida privada. Incluso se casó con su secretaria en 1955 para acallar los rumores sobre su orientación sexual. Pero el matrimonio era una farsa y se divorciaron en 1959. Eso sí, todo con la máxima discreción.

En 1985, poco después de terminar su etapa en la serie “Dinastía”, Hudson fue la primera celebridad que contó al mundo que se había visto obligado durante toda su carrera a vivir una mentira y que estaba enfermo de sida. También padecía un cáncer de hígado incurable. Murió ese mismo año.

Otro de los personajes que está basado en uno real es el de Henry Willson, el agente de Rock Hudson, interpretado por el actor Jim Parsons. Y en “Hollywood” no sale muy bien parado. Willson es un hombre retorcido y un gay en el armario que presiona a Hudson para que no haga pública su relación con el guionista Archie Coleman (Jeremy Pope), mientras en su vida privada él mismo es un depredador sexual, asiduo a fiestas donde el sexo y las drogas campan a sus anchas.

El Willson real fue una especie de Harvey Weinstein de la época. Según la historia de Hollywood, fue un talentoso agente capaz de lanzar al estrellato a jóvenes actores que llegaban hasta él en busca de fama. De sus manos salieron, no solo el propio Rock Hudson, sino también Robert Wagner o Rory Calhoun. Y fue el descubridor de Lana Turner. Pero, consciente de su poder, lo utilizaba para pedir favores sexuales a los atractivos e ingenuos jóvenes ávidos de gloria que representaba a cambio de lanzarlos al estrellato.

En la serie, Ryan Murphy ha creado una historia mucho más optimista que la que ocurrió en realidad para el personaje de Rock Hudson, interpretado por Jake Picking. El actor no solo no oculta su homosexualidad, sino que la exhibe y la vive libremente con su pareja. Al final de la serie, Hudson le da toda una lección de dignidad a Henry Willson en una dura escena que, dicen los productores, se rodó en una sola toma. Pero para saber qué ocurrió, tendrás que ver “Hollywood”.

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