Mi bebé no hace caca: qué podemos hacer para ayudarle

Mi bebé no hace caca: qué podemos hacer para ayudarle

Las mejores papillas de cereales: cómo elegir una
Los 12 mejores biberones para el bebé: buenos y seguros
Las mejores papillas de cereales: cómo elegir una

Cuando el bebé tiene problemas para hacer caca, muchas familias recurren a los trucos de la abuela para poder solucionar el problema, pero ojo, no todos esos remedios son verdaderamente útiles y, además, algunos pueden ser perjudiciales.

Lo primero que hay que saber es que el recién nacido hace su primera caca a las 24-48 horas de vida: se llama meconio y es de color negro. A partir de ahí el bebé lactante comienza con deposiciones frecuentes de un color más amarillo y las hacen varias veces al día, algunos después de cada toma, otros unas 4 o 5 al día, depende del niño. Los bebés que toman biberón hacen cacas menos frecuentes y más oscuras. Pero, ¿cuándo se puede hablar de estreñimiento? ¿Cuándo es preocupante?

¿Por qué el bebé no hace caca? Cuáles pueden ser las causas

Vamos a empezar por definir qué se considera estreñimiento: “El estreñimiento a cualquier edad se define por una dificultad para hacer deposiciones, que se hacen duras y producen dolor. En los niños pequeños, el estreñimiento es un motivo de consulta frecuente y, en la mayoría de los casos, obedece a causas fisiológicas, siendo parte del proceso madurativo normal del niño y de su sistema digestivo”, explica la Dra. Mª Jesús Pascual, jefa de servicio de pediatría del Hospital Vithas Madrid Aravaca.

Otra duda frecuente es si el tipo de leche que toma el bebé influye más o menos en ese posible estreñimiento, y la razón, lógicamente, es que sí: “Es más frecuente en lactantes alimentados con fórmulas artificiales, por las propias características de las mismas, con mayor producción de jabones cálcicos, que hacen que las heces de estos niños sean más duras que los alimentados con lactancia materna. Así mismo, al inicio de la alimentación complementaria, por el propio cambio de alimentación y el reajuste de líquidos en el niño, es otro momento en el cual el lactante puede presentar un estreñimiento funcional”, aclara Pascual.

Cuándo debemos preocuparnos y qué puede ser normal

Que el niño tenga días o etapas en las que tiene más problemas para hacer caca puede ser totalmente normal, por lo que hay que saber cuándo hay signos de alerta para hablar de estreñimiento real: “El ritmo intestinal de cada niño es diferente y varía en función del tipo de lactancia, desde una deposición tras cada toma, llegando a hacer 6-7 deposiciones al día en niños con lactancia materna, 1-2 deposiciones al día en niños lactados con fórmula artificial, hasta deposiciones en días alternos o cada 4-5 días, e incluso más. No es la frecuencia lo que define el estreñimiento, sino la consistencia de las mismas, siendo normal las deposiciones líquidas o blandas, aunque estas se produzcan cada 3-4 días. Tampoco es estreñimiento ese esfuerzo que hacen algunos lactantes, previo a la deposición, también conocido como diquezia del lactante. Hablamos de estreñimiento cuando las deposiciones son duras en el lactante o en el niño pequeño y producen dolor e incomodidad. En ocasiones, puede acompañarse de pérdida de apetito. Ocasionalmente, el esfuerzo puede provocar una fisura y producir pequeñas cantidades de sangre roja alrededor de la deposición y, en esos casos, debemos ponerlo en conocimiento del pediatra para que valore la necesidad de tratamiento” asegura la Dra. Pascual.

Hay, además, otros síntomas que pueden dar la voz de alerta para buscar ayuda médica inmediata: “La existencia de vómitos, fiebre o mal estado general como síntomas acompañantes en casos de estreñimiento deben alertarnos y hacernos acudir a un servicio de urgencias”, advierte la experta.

Cómo podemos ayudar al bebé para que haga caca

Como decíamos, hay consejos que podemos aplicar para ayudar al bebé a hacer caca, pero no vale cualquier práctica que hayamos oído comentar: siempre es necesario que sean pautas ofrecidas por expertos: “La mayoría de las veces no hay que hacer nada, sobre todo cuando las deposiciones no son duras y simplemente hablamos de ritmos intestinales diferentes en los niños. En algunos casos, y dada la postura habitual del lactante, mayoritariamente tumbado con los pies en alto, pueden ser útiles los masajes abdominales o los ejercicios con las piernas para favorecer la expulsión de las heces”, aconseja Pascual.

Además, hay algunas medidas efectivas o tratamientos para combatir el estreñimiento del bebé, como estos que apunta la jefa de pediatría del Hospital Vithas Madrid Aravaca:

· Mantener la lactancia materna, ya que es el alimento ideal para el lactante sano en los primeros 6 meses de vida.

· Ofrecer agua mineral entre tomas en días de mucho calor o en el inicio de la alimentación complementaria puede ayudar con el reajuste de líquidos.

· A partir de los 4 meses de vida se puede ofrecer también zumo de naranja natural en cuchara a lo largo del día.

· No se debe diluir los biberones, siendo importante mantener la relación de 30 cc por cacito de polvo durante la lactancia.

· En casos seleccionados, y siempre a criterio de su pediatra, el lactante precisará de tratamiento con laxantes durante los periodos de tiempo necesarios o pomadas rectales, en el caso de fisura anal.

· No se recomiendan los supositorios y enemas de manera sistemática para no interferir con el aprendizaje del niño del hábito defecatorio.

· No se recomiendan los cambios de fórmulas de manera indiscriminada y sin prescripción pediátrica.

Fuente: Leer Artículo Completo