Mútiples vestidos, coreografías y hasta una cascada: ‘El gran día, la industria de las bodas indias’, la nueva serie de Netflix que nos va a enganchar

Mútiples vestidos, coreografías y hasta una cascada: ‘El gran día, la industria de las bodas indias’, la nueva serie de Netflix que nos va a enganchar

Para aquellos que han echado de menos asistir a bodas este último año y disfrutar de toda la emoción que conllevan, el nuevo lanzamiento de Netflix, ‘El gran día‘, producido por Condé Nast India, les servirá para disfrutar de un enlace (al menos visualmente). Estrenada el día de San Valentín, la serie explora los lujosas celebraciones de seis parejas indias y ofrece una visión de cómo funciona la multimillonaria industria de las bodas de su país. Desde Jaipur hasta Nueva Delhi, vemos cómo los equipos de organizadores de bodas se ponen a prueba diseñando extravagantes decorados dignos de una película de Bollywood a la vez que se adaptan a las exigencias de la novia india moderna. Las tradiciones y las culturas se exploran a lo largo del programa mientras somos testigos del camino que emprende cada pareja para lograr proyectar una imagen profundamente personal de sí mismos con sus fiestas y ceremonias personalizadas, en las que emplean a miles de personas, como telón de fondo.

Afortunadamente, el romance y el amor se encuentran en el corazón de cada historia con sus familias involucradas en todo el proceso. Se espera una fiesta tras otra, hay continuas lecciones de coreografía y gafas de sol como accesorio clave. De hecho, cuanto más glamurosa es la novia, más a menudo parece estar en el centro de atención. Es una tradición alegre y un deber para cualquiera que planee o asista a una boda en un futuro próximo.

La serie de tres capítulos analiza el caso de dos parejas en cada episodio, divididos a su vez por temas. Empezando por las bodas más impresionantes de todas, el primer episodio se titula El amor se ve en los detalles. Nikhita y Mukund, una pareja con estilo afincada en California, regresan a su tierra natal, la India, para vivir varios días llenos de extravagancia en los que se construyen un sinfín de decorados para cada una de las emocionantes fiestas que se llevan a cabo una tras otra durante el período previo al día de su boda. Nikita, segura de sí misma y a la moda, contrata a todo un equipo de planificadores para ejecutar hasta el último detalle, en el que se analiza cada funda de cojín, posavasos, velas de té, invitaciones (de las que hay varias), intérpretes, canapés e incluso el camarero que los entrega. Un invitado comenta: "Si la gente piensa que venir a la India es una sobrecarga sensorial, es evidente que no han sido invitados a la boda de Nikhita". Y otro dice: "Me siento como que formé parte de una película de Bollywood en la vida real".

En la cena de ensayo, que es más bien un baile al aire libre, se proyectan las iniciales de las parejas con luces sobre una pared gigante en la que también hay una cascada detrás de una enorme estatua de Buda con el hashtag "MuksGotNiked". Los artistas lanzan llamas y los músicos se pasean bailando con los invitados. Si en algún momento te preguntas por qué alguien se gasta tanto tiempo y dinero en sus invitados, Nikhita te lo explica: "Se trata de hacerlos felices para que puedan aportar un sentimiento de camaradería al evento y celebrarlo juntos".

Sus celebraciones más llamativas incluyen una fiesta del té al estilo de Alicia en el país de las maravillas con flores importadas de China, una cena ambientada en el Teatro de la Ópera con paredes de estructura colonial adornadas con arte victoriano, huevos de estilo Fabergé y camareras con trajes de gala, hasta una noche de cine de Bollywood en la que los invitados recorren un pasillo lleno de paparazzi al son de un redoble de tambores. No se pierda las manos reales que salen de los agujeros de las paredes para tocar los tambores anclados a la pared. Todo esto antes del día de la boda.

Al mismo tiempo, se nos presenta el evento de Divya y Aman, muy concienciado con el medioambiente. Ubicado en un fuerte de Jaipur e igual de dramático, pero centrado en el día de la celebración. Mientras que la perfeccionista novia Divya proclama a su novio que lo que más le emociona es "celebrarnos", su asesor de bodas confiesa que la organización ha sido una "pesadilla logística". Cabe destacar que ningún planificador se queja a lo largo de la serie, ya que existe un profundo sentimiento de gratitud por el trabajo realizado, al tiempo que aceptan alegremente cada reto con entusiasmo.

Si crees que lo has visto todo en el primer episodio, el segundo pasa a ser Novias perfeccionistas. La moderna novia india "millennial" se presenta como una mujer que ha elegido la dote de sus padres para gastarla en su educación, tiene opiniones propias y espera una igualdad total dentro de su matrimonio. El tema del feminismo indio impregna la serie, en la que vemos a todas las novias elegir qué tradiciones incluyen, centrándose en la unión por encima del ritual. Los sacerdotes son entrevistados por los planificadores para ver si adoptan este estilo moderno y hablan inglés, mientras que los padres de las parejas aparecen en numerosas etapas para expresar su asombro y aceptación de cómo ha cambiado la boda india moderna. El nivel de detalle parece ser lo que más desconcierta, junto con el hecho de que la novia tome el control total. La madre de la novia, Pallavi, bromea diciendo que le hubiera gustado planear la boda de su propia hija, pero que se somete a las exigencias para que se case. Al fin y al cabo, ese sigue siendo el sueño de todo padre indio.

La serie se cierra emocionalmente con la unión del matrimonio del mismo sexo de Daniel y Tyrone y los diferentes orígenes culturales de Aditya y Gayeti. Titulada El amor lo es todo, explora el lado más significativo del matrimonio como unión y el papel que la religión desempeña en él, al tiempo que celebra la diversidad, la apertura de miras y la aceptación general donde el amor es el único juez y jurado.

La serie, que apoya sin fisuras el sector de las bodas, recuerda a los espectadores en varios momentos que, si bien muchos pueden considerar que el dinero que se gasta en estos grandes acontecimientos es algo desmesurado, en realidad proporciona una enorme fuente de empleo en la que los artesanos especializados tienen oportunidades que normalmente no tendrían.

Además, como dice un proveedor de bodas, "los matrimonios son realmente esenciales para nuestra cultura, un aspecto intrínseco de nuestro tejido social, en más de un sentido". Se trata de celebrar el amor al máximo, sin reprimirlo.

El gran día. La industria de las bodas en la India ya está en Netflix.

Artículo original publicado en Tatler y traducido por Anna Bachiller Ströhlein. Acceda al original aquí

Fuente: Leer Artículo Completo