Qué es el síndrome de Superwoman y cómo identificarlo

Qué es el síndrome de Superwoman y cómo identificarlo

La autoexigencia que nos imponemos a diario, sea en el ámbito personal como en el profesional, unido a la competitividad o el ritmo acelerado de vida -la crisis sanitaria o más concretamente el confinamiento ha provocado que en muchas ocasiones tengamos que encajar diferentes piezas del puzzle en un mismo momento-, pueden derivar en sentimientos de frustración difíciles de controlar. El síndrome de Superwoman es uno de ellos.

Es probable que hayas oído hablar de él, es considerado por muchos como el gran mal de las mujeres del siglo XXI, pero en muchas ocasiones detectarlo en uno mismo o incluso en el de al lado no es tan sencillo. “Este síntoma nada tiene que ver con la idea de los comic”, apunta el psicólogo Juvenal Ornelas de Mundopsicologos.com. “Ser superwoman, de una manera sencilla, sería una mujer que se ocupa de todos y de todo olvidándose radicalmente de sus propias necesidades. Está para todo, en lo profesional, familiar y de pareja, pero por ese mismo entusiasmo se olvida de sí misma en todo momento, con una intención oculta de agradar y ser aceptada en su entorno como una auténtica heroína”, añade.

Causas del síndrome de Superwoman

Puede aparecer en cualquier momento y derivado de situaciones muy dispares, cuando la mujer se exige hacer a la perfección en todas y cada una de sus actividades diarias, tanto las que tienen lugar en el ámbito personal como aquellas que vienen marcadas por la sociedad, es el caso de los estereotipos de belleza.

Según apunta Ornelas, “las mujeres que aprenden a aparentar ser súper fuertes, sin necesidad de nadie, se auto convencen de ello y viven su propia realidad paralela como única” son las que pueden acabar sufriendo este síndrome. “Este síndrome se ve reforzado por una serie de consecuencias positivas: el placer de saborear el éxito, reconocimiento, admiración, posible alta autoestima, autoapoyo, seguridad, confianza…”, apunta el psicólogo.

Los síntomas más habituales “suelen ser alto nivel de estrés, insomnio, autoexigente consigo misma”, explica el psicólogo. Además de ellos, Ornellas habla de problemas fisiológicos como molestias gastrointestinales, trastornos alimenticios o hipertensión; apunta también trastornos psicológicos y emocionales como ansiedad, pérdida del deseo sexual, insatisfacción o depresión.

El apoyarnos en familiares, amigos o compañeros de trabajo es fundamental para hacerle frente. La complicidad con quienes van de la mano con nosotras es determinante. “Debemos pedir y dar apoyo y ayuda a los otros, sin que por ello, se crea una sensación de inferioridad ni superioridad. Pedir y dar no entiende de sexos, y ni existen los Superman ni las Superwoman, solo existe la buenas y buenos compañeros de viaje”, apunta Ornelas.



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