¿Quién descubre a tus actores favoritos? Ellas son las directoras de casting del momento

¿Quién descubre a tus actores favoritos? Ellas son las directoras de casting del momento

Meryl Streep ha contado más de una vez que, cuando era prácticamente una desconocida, se presentó a una prueba para el personaje protagonista de la película King Kong y, nada más ponerse delante del legendario productor Dino de Laurentis, escuchó cómo éste le decía a su hijo Federico en italiano: “¿Pero se puede saber por qué me traes a esta cosa tan fea?”. Finalmente el papel se lo llevó Jessica Lange, pero Streep no tardó en tomarse la revancha y demostrarle que “esa cosa” era en realidad un monstruo, pero de talento. Desde entonces, los castings se han profesionalizado y ya nadie cree que el secreto para dar en la diana está solo en el físico de los aspirantes, ni en llevarles al límite (o pedirles que se quiten la ropa).

Esther García, Eva Leira, Yolanda Serrano y Esther González son las mejores directoras de casting de nuestro país en el terreno de la interpretación, la moda o la televisión; responsables de que hoy conozcamos a celebrities como Raúl Arévalo, María Valverde, Judith Mascó… o del encumbramiento de Tamara Falcó como icono televisivo. Al fin de cuentas, un director de casting es una figura imprescindible que casi siempre se conjuga en femenino. Y ellas son la prueba.

Yolanda Serrano y Eva Leira. Una pareja de cine

En un documental sobre Marion Dougherty, la primera gran directora de casting de la historia, Martin Scorsese decía que el 90% del éxito de una película radica siempre en su reparto. “¿Y quiénes somos nosotras para contradecirle?”, se pregunta Yolanda Serrano entre risas. Ella llegó a Madrid para ser actriz, pero acabó encontrando su sitio en la industria cuando en 2002, durante el rodaje de La flaqueza del bolchevique (donde descubrieron a una adolescente María Valverde), conoció a la responsable del casting, Eva Leira. “Fui su ayudante en varias películas, hasta que montamos nuestra empresa. No tengo la sensación de haber abandonado la actuación porque este trabajo me permite dar la réplica a los actores todos los días. Simplemente, descubrí un camino diferente, con menos presión y protagonismo”, dice.

Eva Leira

  • No te esperabas… Es la hija (no secreta, pero sí discreta) de Manuela Carmena.
  • Su hit: Ocho apellidos vascos.
  • Le dijo no a… David Broncano: “Era gracioso, pero no se sabía el guion”.

Tras la cámara que graba las pruebas siempre se coloca Eva y, entre toma y toma, intercambian impresiones entre ellas. “Trabajar con otra persona al 50% es muy enriquecedor porque lo que no tiene una, lo tiene la otra. Yolanda conoce a la perfección los mecanismos más profundos de la interpretación…”, afirma. “Y Eva es muy intuitiva y ve cosas que yo no veo; penetra en el interior de la gente, es un poco bruja”, apunta Yolanda de su compañera. Un tándem perfectamente engrasado, que está detrás de fenómenos como Ocho apellidos vascos o La casa de papel.

Yolanda Serrano:

  • Sus éxitos: Dolor y gloria, de Pedro Almodóvar; la serie El tiempo entre costuras.
  • Su secreto: “Una serie llena de estrellas no tiene por qué funcionar. Hay que hacer propuestas de riesgo”.

Cuando reciben un guion siempre lo leen por separado para no dejarse “contaminar”. A partir de ese momento empiezan a barajar nombres. “En ocasiones lees una historia y ya visualizas a un actor en concreto, e incluso piensas en cantantes o gente de disciplinas paralelas”, cuenta Eva. Pero otras veces encontrar el reparto perfecto supone lanzarse a las calles. “Con Palmeras en la nieve conocimos a toda la comunidad guineana de España y para Grupo 7 vimos a 3.000 adolescentes andaluces. Son experiencias que te marcan y de las que aprendes muchísimo”, cuenta Yolanda. “Para hacer este trabajo te tiene que gustar observar a la gente, está más cerca de la psicología que de otra cosa”, afirma Leira. ¿Y cuando no se ponen de acuerdo? “No nos ha pasado nunca, porque nos convencemos durante el proceso. Si no, no hubiéramos llegado hasta aquí”.

Esther González. La audiencia manda (y ella, también)

“Sí, el mundo de la tele está copado por mujeres. Puede parecer un tópico, pero creo que tenemos más instinto y somos capaces de ver un poco más allá de lo evidente”, afirma Esther González, directora de casting de la productora Shine Iberia. Un puesto en el que analiza anualmente el perfil de unos 40.000 candidatos que aspiran a ser elegidos para diversos talent show, como MasterChef o Maestros de la Costura.

A diferencia de un reality, nos explica Esther, en un talent los concursantes no buscan ser famosos o ganar dinero, sino cambiar de vida, dejar de lado una profesión que no les llena y entregarse a su pasión. “Nuestro principal objetivo es que la audiencia no quiera cambiar de canal; no hay que tener complejos en reconocer que es la gente la que manda. Pero para conseguirlo hacen falta muchas cosas. Lo más importante es que el candidato tenga talento y ganas de aprender, pero también cuentan otros atractivos. Porque está demostrado que el espectador tiene un tope de retentiva y hay que ayudarle para que recuerde a los concursantes. Por eso debe haber variedad en cuanto a edad, procedencia, profesión, personalidad y aspecto físico. Rasgos que te hagan identificarte con ellos y te sorprendan. Además de que te caigan bien o mal, que también es un valor. Con un buen casting todo es muy sencillo, pero con uno malo no hay quien remonte un programa”, explica González.

  • Último éxito: MásterChef Celebrity, que encumbró a Tamara Falcó.
  • Su récord… Ver a más de 6.000 niños para MasterChef Junior.
  • Su secreto… No busca perfiles, sino personas. “La realidad siempre te sorprende”.

En contra de lo que pudiera parecer, lo más complejo de un casting televisivo multitudinario es la criba inicial entre miles de candidatos. A golpe de Excel, hay que desechar los que no merecen acudir a una prueba en vivo. “A partir de ahí, casi todos somos capaces de darnos cuenta cuando nos topamos con una joya. Yo disimulo bastante pero, a veces, solo me falta aplaudir cuando encuentro a una persona que destaca, aunque buscara un astronauta y me haya topado con un monaguillo”, reconoce.

Esther García. El ojo que todo lo ve

“No sé si hay alguien en el mundo que vea personalmente a tantas modelos como yo”, afirma Esther García, el 50% de ESMA, la compañía que fundó hace más de dos décadas junto a Marisol Carrión. Su socia lleva la parte técnica y financiera y Esther se encarga de la dirección artística y los castings.

Aunque aterrizó en este mundo por casualidad –entró como becaria en una empresa para “meter hojas en sobres” y la persona que se encargaba de contratar a las modelos la reclutó– esta andorrana decidió dedicar su vida a la moda. “Lo único que tenía claro es que no quería ser diseñadora. Empecé a hacer selección sin tener ni idea y me enganchó”, dice esta madre de dos hijos ya veinteañeros.

  • Su superpoder… Identificar a la modelo que debe abrir o cerrar un desfile.
  • Descubrió a… Bimba Bosé (cuando se llamaba Eleonora).
  • Responsable de… Madrid Fashion Week y de los desfiles de Delpozo en Nueva York.

De hecho, no hay pasarela en España –MBFW Madrid o 080 Barcelona Fashion– que no filtre su ojo clínico, ni marca local que no cuente con ella para sus desfiles. Armada con una tableta en la que anota todo lo que le sugieren las modelos –“perfecta para baño, andrógina, le falta altura…”, cuenta–, ha encontrado en Instagram un aliado perfecto. “Es cierto que cada vez hay más hueco para físicos diferentes, pero una modelo es una modelo, no vale cualquier cosa”, reconoce. Además, en los desfiles ella es la regidora, da las claves de “actitud” a las modelos y les traza los circuitos que deben seguir, marca los tiempos de la música, del sonido, de las imágenes en pantalla…

Esther se enorgullece de haber contribuido al despegue de modelos españoles emblemáticos, como Marina Pérez, Jon Kortajarena o Bimba Bosé, pero lamenta que hoy sus carreras sean cada vez más cortas. “Estamos tan obsesionados con el factor sorpresa, con encontrar caras nuevas… Es un reflejo de cómo funciona el mundo”, explica.

Y aunque a veces se conjuran los astros para encontrar un diamante en bruto en el metro, reconoce que es más frecuente tener que decirle a un adolescente que busque su futuro en otro lado. “Intento explicarles que todos tenemos un ángel en esta vida y no merece la pena ofuscarse con ser modelo”, dice.

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