¿Tu bebé tiene conjuntivitis? Descubre los posibles motivos y qué deberías hacer

¿Tu bebé tiene conjuntivitis? Descubre los posibles motivos y qué deberías hacer

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Si tu bebé tiene conjuntivitis, no te agobies, no es grave. Especialmente si eres primeriza, el bebé es recién nacido y te acabas de estrenar en el mundo de la maternidad, es totalmente normal que te preocupes, al igual que ocurre cuando el bebé tiene fiebre, pero ahora después de informarte con todo lo que te contamos aquí, verás que tiene una solución sencilla que pasa por ponerte en manos de tu pediatra.

Así podrás tomar medidas para combatirla, porque resulta de lo más molesta y ten en cuenta que si, además, se trata de una conjuntivitis vírica o bacteriana (adelante te explicamos cómo diferenciarlas) será muy contagiosa. Por eso cuanto antes vea el pediatra al recién nacido o al bebé y este reciba el tratamiento adecuado mucho mejor. Además de aliviarle, quizás puedas evitar que se le pase al otro ojo o que te la pegue a ti.

Evita usar remedios caseros como lavarle el ojo con manzanilla porque podrías empeorar la situación. Tampoco le administres por tu cuenta ningún tipo de gotas o de antibiótico si no te lo indica el pediatra. Lo que sí es recomendable es lavarle el ojo con suero fisiológico, siempre con tus manos bien limpias y usando una gasa suave para cada ojo.

¿Puedo prevenir la conjuntivitis en el bebé? Al igual que no puedes evitar, por ejemplo, que tu bebé se dé un golpe y le salga un chichón en la cabeza, tampoco puedes evitar que sufra una conjuntivitis. Pero sí puedes minimizar las posibilidades de que ocurra con mucha higiene. Lavar muy a menudo con agua y jabón tus manos, y también las del bebé, es el mejor medio para prevenir la conjuntivitis. En caso de que el bebé ya vaya a la guardería o a la escuela infantil, es recomendable, en la medida de lo posible, que esperes a que el peque esté recuperado para volver a llevarlo y que no se lo pegue a otros niños.

Ponte al día con todas la información, recomendaciones y consejos, avalados por un experto en oftalmología pediátrica que aquí te damos para tener claro cómo actuar cuando creas que tu bebé tiene algún tipo de conjuntivitis.

En principio no debes alarmarte por el lagrimeo característico de la conjuntivitis, pues funciona a modo de drenaje para ayudar a expulsar cualquier cuerpo extraño que haya podido entrar en el ojo.

Y tampoco debe asustarte el enrojecimiento, ya que es señal de que el sistema inmunológico de tu pequeño se ha activado para combatir el posible foco infeccioso (los capilares de la conjuntiva se dilatan para atraer a los anticuerpos).

El tratamiento de la conjuntivitis del bebé o elniño pequeño depende del origen de esta. Tenlo en cuenta, así que haz siempre lo que te indique tu pediatra

Si tu hijo está resfriado y tiene muchos mocos y los ojos llorosos y enrojecidos, lo más probable es que sea conjuntivitis vírica. Posiblemente el médico le recetará antiinflamatoriosy quizás te indicará ponerle colirio oftálmico.

Si el bebé presenta una secreción espesa de color amarillento y los párpados pegados al despertarse, su conjuntivitis será bacteriana y el médico le prescribirá antibióticos de uso tópico en colirio o en pomada.

Si te cuesta ponerle la pomada, hazlo cuando esté dormido, poniéndola en el lagrimal

Si tiene los ojos irritados, pero sin secreción y presenta los párpados inflamados, además de estornudar mucho, es casi seguro que su conjuntivitis será de tipo alérgico y necesitará tratarse con antihistamínicos y/o corticoides.

Si la inflamación se localiza en un solo ojo, lo más seguro es que se le haya metido algo en él. Intenta lavárselo tú con suero fisiológico, pero si no estás segura de haberle sacado el objeto extraño y el pequeño sigue estando molesto, acude al médico.

Ya sea una conjuntivitis vírica, bacteriana o alérgica, con el tratamiento adecuado, el bebé tendrá el ojo sano en una semana aproximadamente.

En el caso de que sea porque se le haya metido algo en el ojo, la irritación y la molestia desaparecerá en muy poco tiempo.

Por supuesto, poner en práctica todas las pautas que te haya indicado el médico. Entre ellas, seguro que están las siguientes.

Lávale los ojos con suero: Empápale las legañas con suero fisiológico (si se las quitas en seco, puedes arañarle). Cuando estén blanditas, retíralas con la punta de una gasa esterilizada, de dentro hacia afuera.

Emplea una gasa para cada ojo, para no pasarle la infección de uno a otro. Y haz esta limpieza dos o tres veces al día.

Aplícale compresas: Empapadas en agua tibia o en agua fría. Las primeras son adecuadas si tiene una conjuntivitis infecciosa. Y las segundas, si su afección es de origen alérgico o traumático.

Si sales a la calle con el peque, ponle gafas de sol cuando porque la conjuntivitis causa fotosensibilidad y si no lo haces estará muy molesto. Si es demasiado pequeño para gafas,

Higiene, higiene y más higiene. Lava sus manos y las tuyas frecuentemente. Pero además recuerda no compartir toallas con tu bebé, ni reutilizar las gasas o el suero con el que limpias sus ojos.

No lo dudes,siempre que notes que tu hijo tiene los ojos enrojecidos, con legañas, tiene picor o llorosos, llévalo al pediatra para que lo valore.

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