Ahora que las reglas han cambiado, sabemos por qué el color azul se asignaba a los niños y el rosa a las niñas

Ahora que las reglas han cambiado, sabemos por qué el color azul se asignaba a los niños y el rosa a las niñas

Nadie nacido a finales del siglo XX se ha librado de las chaquetitas de perlé azules si era varón o rosita para las nenas. Actualmente la moda no es tan vehemente con esta diferenciación y los bebés visten estos colores indistintamente (y muchos otros que antes nos parecerían excesivamente adultos para los recién nacidos). Es más, son muchas las corrientes que tachan esta distinción de machista o simplemente anticuada y ahora vemos a muchas famosas a las puertas del hospital presentando al nuevo miembro de la familia envuelto en toquilla amarilla. Pilar Rubio, sin ir más lejos, fue una de ellas.

Lo curiosos es que esto no siempre ha sido así. Antes los pequeños vestían todos de blanco. Era un color que tenía la candidez de los ‘todavía puros’ y la lejía hacía maravillas con las manchas imposibles de comida y demás residuos. Pero es que si miramos todavía más atrás eran los niños los que vestían de rosa y las niñas de azul. La razón tenía un contexto histórico.

Si paseamos por el Museo del Prado podemos ver como en las pinturas entre los siglos XV y XVIII los niños van vestidos de ligeros tonos de rojo o incluso de rosa. Esto es debido a que el rojo brillante era el que estaba destinado a los militares y guerreros y por tanto estaba relacionado con la valentía y el coraje. Sin embargo, las niñas solían vestir en los tonos más claros del azul, el color considerado más virginal, ya que es el color que se usa para pintar los mantos de la Virgen María desde la Edad Media, cuando creció el cuento mariano. El pigmento azul era casi más caro que el dorado por aquella época y se reservaba solo para ella.

Pero pasaron los años, incluso los siglos, llegaron los tintes sintéticos y el valor económico de las prendas fue bajando. Los uniformes militares dejaron de ser mayoritariamente rojos y los comercios empezaron a comprobar que las prendas rosas ya se vendían mejor para niñas. Un convencionalismo, como vemos, bastante reciente, sin mucha base y que ya está camino de desaparecer. Aunque todavía queda camino por recorrer.

¿De qué color vestirán en un futuro los pequeños?

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