Apez, la firma de abrigos hechos a medida que triunfa

Apez, la firma de abrigos hechos a medida que triunfa

Una capa globo corta, abullonada y muy ligera pensada para los looks de fiesta se convirtió en el primer gran éxito de Apez. La firma de moda nació casi por casualidad hace dos años. Su creadora, Ana Apezteguía, estudió Derecho y ADE pero su verdadera vocación era el diseño, y no dudó en estudiar un máster en diseño de bolsos y calzado que le abrió las puertas del departamento de diseño de accesorios de Carolina Herrera. «Fue una época de mucho aprendizaje y pude tomar conciencia de la importancia de los materiales, los acabados y los detalles que marcan la diferencia», cuenta. Allí adquirió una valiosa experiencia que sería fundamental para marcar la diferencia con su firma, Apez.

Poco podía imaginar Apezteguía que esa capa globo sería el germen de una marca que apuesta por la personalización, la calidad, los patrones clásicos y la producción en España: «Nació de una manera muy natural y espontánea al no encontrar una prenda exterior de evento con la que me identificara. La confeccioné yo misma e hice todas las pruebas necesarias hasta dar con ella», recuerda.

Pocas veces una sola prenda representa tan bien los valores de una marca: «Aunque sea una prenda muy marcada y original, no pasa de moda. También porque, aunque de primeras mis clientas se la compren para un evento, luego se la ponen sin parar. Poco a poco voy viendo la capa globo combinada con vaqueros y es lo que más ilusión me puede hacer», nos cuenta la diseñadora y ahora empresaria.

Ana tiene clara cuál es la filosofía de su marca, tal y como explica a Harper’s Bazaar: «Que cada prenda está hecha en exclusiva para la persona que lo va a llevar. Me adapto a sus gustos, sus necesidades y su personalidad». Y es que tras el éxito de la capa globo, empezó a pensar en el abrigo como la pieza clave del armario invernal y que merecía ser hecha a medida, pensada y confeccionada con mimo.

Guiada por esa máxima que invita a apostar por piezas versátiles y que combinen bien con casi todo el armario, decidió crear un servicio de confección a medida. Pero, ¿cómo es que las clientas se conviertan en diseñadoras por un día? «Lo primero que hacen cuando vienen a mi estudio es decidir qué prenda se quieren hacer. Decidido esto, empieza lo que para mi gusto es lo más divertido: la combinación de tejidos, de botones o incluso el color del forro. Durante la cita pueden probarse la misma prenda en distintas versiones para que tengan muy claro cuál es el estilo que quieren conseguir. Se trata de una cita donde hablamos mucho y trabajamos juntas para conseguir la mejor versión para esa persona», explica Ana.

Tejido, colores, botones, volúmenes, longitud… un auténtico servicio tailor made pensado para todas aquellas mujeres que se han convencido de que merece la pena invertir en prendas de calidad que duren años en el armario. A propósito de ello Apezteguía quiere pensar que ahora «la gente tiene más información y eso hace que sean más conscientes. Hay mucho camino por recorrer todavía, pero vamos dando pasitos».

Quienes pidan cita en su estudio no tendrán fácil elegir: el abrigo Carmen, largo, en el que se puede escoger un tejido liso o de cuadros, o con cuello a contraste, es un auténtico comodín. Igual de especial es el abrigo corto Larry, con bolsillos cuadrados y grandes solapas, que es todo un bestseller en su versión jaspeada, en brocado de seda en tonos rojos o en color tostado si se busca una opción más neutra.

Apezteguía también cuenta con americanas cortas y chalecos, y aunque está centrada en las prendas de abrigo, es inevitable pensar en ir más allá: «Estuve muchos años diseñando bolsos y eso siempre hace que se me vayan los ojos a esos complementos. Supongo que algún día crearé alguno para Apez (cada vez me viene más esta idea para aprovechar los retales sobrantes) pero también es cierto que tengo la sensación de haber abierto una gran caja de Pandora con las prendas de abrigo y me queda mucho por explorar», cuenta.

La diseñadora tiene claro que lo que más disfruta de su labor es «cuando una idea se materializa y te pruebas el primer prototipo. Da igual los años que lleve en esta profesión, esa sensación de nervios nunca desaparece» y el sueño que le gustaría ver cumplido con Apez sería «abrir una tienda/taller a pie de calle, una manera de que mi proceso de trabajo llegara a más gente».




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