Esto habría pasado si Billie Holiday y Prada hubieran coexistido en el tiempo

Esto habría pasado si Billie Holiday y Prada hubieran coexistido en el tiempo

Billie Holiday no solo ha pasado a la historia por su potente voz y sus canciones que serán eternas sino también por ser una figura relevante en la historia de la defensa de los derechos civiles en Estados Unidos. En una época en la que tener éxito profesional y ser una mujer afroamericana era algo insólito, Billie Holiday supo aprovechar su fama para dar voz a la injusticia que sufrían millones de afroamericanos. Esta es una de las facetas que ha querido destacar el oscarizado Lee Daniels en The United States vs. Billie Holiday, la película que se estrenará el próximo 21 de febrero en la plataforma estadounidense Hulu y en un futuro todavía por determinar en las salas de cine españolas.

Este biopic muestra la complicada vida de Billie Holiday como mujer negra, con una gran fama (que en realidad nunca quiso) y batallando contra una adicción a la heroína. El guión escrito por Suzan-Lori Parks, la primera afroamericana que ha recibido el Pulitzer, se centra en el período posterior a la publicación de su icónica canción “Strange Fruit”, una protesta contra los linchamientos continuos sufridos por la población afroamericana. Por este motivo, Billie Holiday fue perseguida y se buscaba que se convirtiera en una moraleja para la sociedad, intentando ejercer sobre ella un castigo ejemplar.

Y no solo su música fue un altavoz en contra de las desigualdades sociales, también su estilo y la forma en la que se vestía. “Su ropa no era solo bonita, era una declaración política”, explica Andra Day, la protagonista de la película, en Vogue, “es importante cuando hablamos sobre su estilo que recordemos lo radical que era para una mujer afroamericana en su posición durante aquella época. La gente corriente tenía un problema con ver a una mujer como ella en un contexto de éxito. La gente decía ‘cómo se atreve a llevar pieles, a llevar diamantes…"

Paolo Nieddu, diseñador de vestuario de la película y colaborador habitual de Lee Daniels, quería además reflejar ese glamour de las películas del Old Hollywood, lugar en el que entra Prada. El director quería introducir algún diseñador de pasarela en el vestuario de la película y fue Anna Wintour la que le propuso a la marca italiana como primera opción, “ella sabía que nada podía salir mal con Prada”, cuenta Lee Daniels. A juzgar por las primeras imágenes que se han compartido, una afirmación completamente cierta. Prada ha creado nueve diseños inspirados en la década de los cincuenta pero también en algunos diseños de archivo de la propia firma. “Nos inspiramos en un vestido de la colección de otoño de 2017 y también se parte de los hombros de otro de la colección resort de 2011. Además, teníamos cientos de fotografías de referencia de Billie entre las que escoger”, explica Paolo Nieddu.

El resultado de esta colaboración son vestidos de noche confeccionados en satén de seda, rematados con plumas, con bordados de cristales y sugerentes y originales escotes. También encontramos algún look de día, como un conjunto de pantalón y polo de rayas o un traje de falda y chaqueta que podríamos (querríamos) llevar hoy mismo. Tal y como explica la protagonista en la citada entrevista, “en la película llevamos ropa que se ajusta a la época pero parece moderna porque ella era una mujer adelantada a su tiempo”.


No es la primera vez que Prada nos hace soñar más allá de la pasarela, en la gran pantalla. Ya lo hizo en 2012 diseñando parte del imponente vestuario de un clásico del cine revisitado: El Gran Gatsby de Baz Luhrmann.

Una alianza, la de Prada y el cine, que pasa cada mucho tiempo y en la que siempre merece la pena la espera.


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