Made in Madrid: firmas de moda con sello madrileño

Made in Madrid: firmas de moda con sello madrileño

Sostenibilidad, artesanía, diseño y amor por lo nuestro conforman la propuesta del creativo que, hace diez años, hizo de Madrid el núcleo de su firma.

Jienense de nacimiento, Moisés Nieto (Úbeda, 1984) se siente 50 % madrileño. Quizá porque su proyecto de vida, su firma homónima, es completamente gata. “Es muy enriquecedor tener cerca una de las pinacotecas más reconocidas del mundo, como es El Prado. Me inspira el arte de Madrid, su arquitectura y, por supuesto, su gente. Las buenas vibraciones que aquí se transmiten”, declara. Su imaginario aúna “desde García Lorca, Velázquez o Morandi, aunque también David Lynch, y hasta mi Andalucía natal”. Una década después de fundar su marca, acaba de recibir el premio Madrid Capital de Moda 2020 por su manera de entender la industria, donde la sostenibilidad y la artesanía local cumplen un papel fundamental, sin perder el ingenio en el diseño. Es la expansión de esta filosofía que él comparte lo que le hace enfocar 2021 con buena cara, a pesar de todo: “Será un buen año para las marcas independientes, y tengo ganas de conocer el nuevo paradigma de esta industria. Confío en que habrá cambios que me llenan de esperanza y optimismo”.

Esta conocida firma de accesorios madrileña basa su filosofía en el trato adecuado de los materiales, la ecología y la manufactura de calidad.

Su sofisticado tratamiento de la piel y su especial uso del color han hecho de Malababa una de las firmas españolas de accesorios con más proyección de los últimos años. Fundada en 2007 por Ana Carrasco y su marido, Jaime Lara, tiene su propio taller en la capital: “Madrid para Malababa lo es todo. Ambos nacimos y hemos crecido aquí; la marca también. Es una ciudad tan rica en cultura, tan plural y acogedora, y a la vez tan frenética… Me gustaría pensar que Malababa lleva todas sus buenas cualidades en el ADN. Sería un orgullo poder decir que esta marca se parece a su ciudad de origen”, afirma Carrasco. Desde luego, buenos atributos a esta firma no le faltan: su compromiso sostenible les hace buscar constantemente nuevas formas de desarrollar su ética ecológica (con curticiones vegetales, por ejemplo), y su apoyo inexorable al ‘hecho en España’ ha puesto la artesanía en el epicentro de su filosofía. Creadores de belleza (perfecta y, particularmente, “imperfecta”, matizan) sus bolsos y zapatos llevan la calidad de la manufactura nacional como estandarte, dentro y fuera de nuestras fronteras.

La marca de Fabio Encinar bien podría haberse llamado ‘Madrid’, pues la ciudad y su folklore corren por cada una de sus estupendas costuras.

Encinar lleva a Madrid en la sangre y por bandera de la misma forma que la lleva su creador, Fabio Encinar (Madrid, 1991). “Madrid es una pasión, una especie de sentimiento que dicta mi forma de pensar, de crecer y de diseñar. Es algo de lo que no puedes desprenderte”, confiesa. Por eso, y aunque salió a estudiar fuera y se alejó de ella temporalmente, estableció la firma que lleva por nombre su apellido en el corazón del lugar que tanto le ha dado. “De mi estudio, en mi propia casa, sale el diseño. Es un espacio esencial porque no soy capaz de sentarme a dibujar en cualquier sitio. Necesito estar solo y ahí. Después, producimos en talleres en la ciudad. Encinar es 100 % Madrid y creo que ese es uno de sus grandes valores”. Valiente en el uso del rojo (junto al rosa, perenne en todas su colecciones, a pesar de que de niño no le gustaban nada) y los volúmenes, en el divertido mood board de Encinar convergen “del folklore español a la decadencia del cine de Saura. Me encanta el feísmo transformado en romanticismo; los 70, la noche, el clubbing de Ibiza en sus comienzos, el gypset y la elegancia desenfadada”.

Un exquisito vestidor femenino para el día a día es la obsesión del creativo Juanma Capón, alma y cabeza pensante detrás de la firma Lexdeux.

“El color del cielo, la luz cambiante en cada estación del año, las calles, la arquitectura, su oferta artística y cultural, su historia… Madrid estimula todos tus sentidos. Es un tótum revolútum al que me gusta mirar cada vez que empiezo un proceso de creación”, dice Juanma Capón (Madrid, 1981), fundador y director creativo de Lexdeux. Curtido primero en el estudio de Angel Schlesser, y tras varios años viviendo en Barcelona y Mallorca, en 2014 volvió “a casa” para crear su propia marca. “De hecho, me gusta pensar que fue Madrid quien eligió a Lexdeux y no al revés”, revela. Desde entonces diseña prendas cotidianas en las que la confección exquisita (que heredó de su aprendizaje en sastrería junto a Schlesser) es condición indispensable. “Creo prendas para que se vivan y disfruten día a día. Lexdeux es una propuesta sin estridencias y de líneas depuradas que bebe de la costura y del juego constante entre los tejidos y los colores”. Entre ellos, el rojo se convirtió sin quererlo en uno de sus tonos de la suerte, tras el buen recibimiento del vestido que diseñó para la actriz Susi Sánchez en los Goya 2019.

Con cabeza y corazón en la capital, Ana Locking equilibra la innovación, el diseño y la artesanía con mensajes que hablan de nuestro tiempo.

Ana González (Toledo, 1970) acierta al relacionar Madrid con su firma: “Es una mezcla de gente, culturas, historias, sueños; mi trabajo tiene también ese espíritu integrador sin prejuicios, donde todo y todos tienen cabida”, cuenta. Con más de dos décadas de carrera a sus espaldas (antes como Locking Shocking, ahora como Ana Locking), esta creativa tiene claro el concepto de marca que moldea: “Es un vehículo para contar historias combinando tradición con vanguardia para que las personas que lleven nuestras prendas tengan un significado añadido, más allá de la estética, con un oficio y un proceso artesanal bien elaborado”, sentencia. Una visión de la moda como espacio creativo y reivindicativo a la vez que bien le ha valido el último Premio Nacional de Moda. Entre sus motores encontramos “el cine, la danza, la cultura juvenil; los movimientos underground, sociales, políticos y de género, raza y conciencia social”, enumera. Y la pasión, claro. “Entiendo la vida a través de ella. Soy muy reflexiva, sí, pero también altamente emocional, y esa faceta la represento a través de colores como el rojo”.

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