Beltrán, el principio del fin; ‘Amar es para siempre’

Beltrán, el principio del fin; ‘Amar es para siempre’

QUÉ HA PASADO

• Abel confiesa a Estefanía que le mintió por amor.

• Virginia acepta la herencia.

• Marcelino envía la cinta de Juan Zúñiga a Figueras.

• Quintero quiere evitar que se sepa que él es Lennon.

Marisa se presenta en el piso de Maica para contarles a ella y a Gorka la verdad sobre el paradero de Simón. La mujer les revela que su hijo no es, ni mucho menos, ese físico reputado que vive en Estados Unidos, sino que se fugó de casa con dieciséis años, harto de los malos tratos que recibía por parte de su padre adoptivo.

“Intenté protegerlo de la envidia que mi marido le tenía. Siento haberos mentido, pero quería que creyeran que fui una buena madre para él”, confiesa entre sollozos antes de marcharse corriendo.

Más tarde, el sacerdote promete a Maica que no se rendirá y hará todo lo que sea necesario para encontrar a su hijo. La primera idea de Gorka es ir a Zalacaín, el restaurante donde el joven estuvo trabajando una temporada tras su huida.

“Es el último sitio en el que se le vio. Hablaré con algún camarero o con el dueño del local”.La investigación resulta infructuosa hasta que Fabián logra hallar una pista que podría llevarles directos al paradero del chico.

Por su parte, Manolín y Emma organizan una fiesta conjunta en el King’s para celebrar sus respectivas graduaciones. El evento transcurre a las mil maravillas y todos los asistentes se lo pasan en grande.

Sin embargo, todo comienza a torcerse cuando Gómez observa cómo su exesposa se besa con Andrés, uno de los invitados.

En ese instante, decide abandonar el festejo, consciente de que nadie lo echará de menos y que ser el mejor amigo de la chica a la que tanto quiso resulta más complicado de lo que pensó.

Cuando se dispone a salir del consultorio de su cuñado, Beltrán es detenido por unos policías y trasladado a la cárcel militar de Alcalá. Las autoridades tienen en su poder la famosa cinta que Juan Zúñiga grabó antes de morir donde culpa de su posible asesinato al coronel. Lo que todavía es un misterio es quién ha puesto dicha prueba a disposición de los agentes.

Abel se presenta en la prisión para mostrar su apoyo al recluso, que le pide que no duden de él y que convenza a su sobrina de que es inocente: “Ahora que hemos empezado a llevarnos bien de nuevo no deseo estropearlo. Ya sabes lo que ella significa para mí, la quiero mucho”.

En cuanto se queda solo en su celda, se comunica con Fernando, que va a visitarlo horas más tarde. “Necesito un buen abogado, todos me han dado la espalda”, asegura Martín- Cuesta.

Martínez propone a Justo, pues sabe que este no desea para nada defender a Beltrán y así se vengará de él tras descubrir que fue el amante de su mujer: “Hazme caso, es muy bueno, lo hará bien”.

A su vez, Marcelino llama al despacho para interesarse por el fallecimiento de Figueras y averigua que no lo mataron, sino que murió de un infarto cuando veía la televisión.

Por otro lado, Estefanía mantiene una fuerte discusión con Abel en la que le pide que la deje en paz. El hombre trata de disculparse, pero sus palabras no surten efecto. La espía busca entonces consuelo en brazos de Guillermo, con quien termina haciendo el amor. Luego, ella recibe la tentadora oferta para irse a Barcelona y dejar la ciudad.

Benigna descubre que Eduardo está casado y tras mucho pensárselo se lo cuenta a Socorro.

Esta se enfrenta a su pretendiente y le afea que la haya engañado: “No me dijiste que tenías una familia”.

Paralelamente, Quintero se reúne por primera vez con Martín-Cuesta para hablar de su defensa. El reo logra sembrar en el licenciado el germen de la duda.

Además, Virginia no es la misma desde que recibió la herencia de sor Brígida. La joven se ha convertido en una compradora compulsiva y solo encuentra felicidad en gastar dinero.

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