El débil corazón de Domingo; ‘Te doy la vida’

El débil corazón de Domingo; ‘Te doy la vida’

QUÉ HA PASADO

• Nico sorprende a Irene y Ernesto besándose.

• Elena regresa a casa.

Como muestra de buena voluntad, Ernesto informa a Elena de que retiró la orden de restricción en su contra. Además, Nico puede regresar al colegio y sus compañeros se muestran muy felices, especialmente Liliana. Ahora que por trabajo han acercado posturas, Horacio aprovecha para pedir a Mónica otra oportunidad: “Fui un estúpido al dudar sobre la idea de tener un hijo. No quiero perderte, cásate conmigo”. Ella, ilusionada, acepta.

Irene se insinúa a Ernesto en cualquier estancia, pero él se muestra esquivo. “No olvides que puedo mandarte a la cárcel”, le advierte ella. Trini entra en el despacho y los sorprende besándose. Para evitar problemas, Rioja despide a su empleada y obliga a su amante a regresar a vivir a la casa de Andrea. “No entiendo su obsesión por estar con Elena. No lo ama ni lo valora”, asegura muy alterada y Gabriela empieza a desconfiar de ella.

Por su parte, Inés comenta con el comandante Robles que, hasta hace un par de años,Ernesto depositaba una gran suma mensual de dinero a una mujer llamada Basilia Soaste. Días después, logran localizar a la hija de esta. “Nunca conocí a Ernesto. Miguel fue quien contrató a mi madre para que cuidara de Isabel”, declara.

Por no presentarse a un examen, Samuel pierde su beca en la facultad. Gabriela paga las consecuencias de su frustración: “A mi lado ya no tienes futuro. Es mejor que terminemos nuestra relación”.

Robles e Inés se reúnen con Elena: “Tenemos indicios de que usted se casó con Miguel Hernández. Es el hijo de la sirvienta de la familia Rioja y se apropió de la identidad de Ernesto. Él se fue a Canadá y nunca volvió”. Además, el comandante pide ayuda a Elena para tomar una muestra de ADN a su marido y confirmar así que no es hijo de Isabel.

El comandante Robles se declara a Inés

Domingo se siente mal en el trabajo y decide irse a su casa. Una vez allí, escucha a Gina discutiendo por teléfono con Nelson y descubre que el hijo que espera no es de Pedro. Antes de que pueda pedir explicaciones, sufre un infarto.

De inmediato, es trasladado al hospital y deben practicarle una angioplastia. Antes de entrar al quirófano su esposa puede verlo y el hombre pronuncia el nombre de Gina. “No aguantó y ha fallecido”, informan los médicos horas después. Ester, Samuel, Pedro y el resto de los miembros del taller no pueden creer la noticias y lloran desolados.

Irene sigue presionando a Ernesto para tener intimidad y él reserva una habitación en un hotel. Luego, llama a Elena para avisar de que llegará tarde a casa por trabajo, pero ella sabe por Horacio que no es verdad.

Ester regresa a casa con las cenizas de Domingo y Gina se muestra muy alterada. De madrugada, cree ver al fantasma del hombre y grita totalmente fuera de sí. Pedro corre a la habitación para ver qué sucede y ella por fin le cuenta toda la verdad: “Fue mi culpa. Le dio un infarto al enterarse de que el bebé que estoy esperando no es tuyo. Te mentí para que volvieras conmigo”.

El mecánico no puede creer lo que oye y le exige que se marche. Además, inicia los trámites de divorcio.

Al ver al comandante Robles con sus compañeras de trabajo, Inés se pone celosa. “Yo también siento algo por usted”, se declara él. Mientras, en la casa de reposo, Isabel va recuperando la lucidez y la madre Refugio se sorprende. Gabriela, por su parte, paga la matrícula para que Samuel pueda seguir estudiando.

Rosa confirma a Agustín que el hijo de Gina es suyo y, furioso, se presenta en su casa. Hasta allí también llega Ester para abofetear a Nelson por cubrir las mentiras de la joven y Pedro decide renunciar a su trabajo en el taller. Como no localiza a Elena, Ernesto pregunta a Irene por ella. “Me hartas. Yo soy la única que te ama y te lo he demostrado cada vez que me tienes entre tus brazos”, le reprocha ella. No imagina que Gabriela está escuchando todo.

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