Los protagonistas de ‘Acacias 38’ nos dicen adiós

Los protagonistas de ‘Acacias 38’ nos dicen adiós


El famoso edificio 38 de la calle Acacias cierra sus puertas para siempre este martes. Después del duro atentado anarquista que se cobró la vida de varios personajes a principio de esta temporada, la entrada de nuevos actores y el salto a los años veinte, la serie diaria dice adiós a la sobremesa de La 1.

“Fue una noticia triste saber que se cancelaba, es algo que intentas entender, pero no lo consigues. No estaba en nuestra mano tomar la decisión”, dice Manuel Bandera, que da vida a José Domínguez.

Sandra Marchena, que encarna a Rosina desde el inicio, recuerda su primer día de trabajo en la producción de Boomerang TV, y de eso hace seis años: “Mi primera escena la hice con Alba Brunet, que hacía de Leonor. Estábamos en la chocolatería y no teníamos dinero para pagar, por lo que solo pedíamos una limonada”.

Con su hija en la ficción y con Jorge Pobes, Liberto, su eterno enamorado, ha construido una fuerte amistad:“Somos como una familia desde el principio y voy a echarlos mucho de menos.Hemos formado un gran equipo”.

Lo mismo le sucede a Clara Garrido, que interpreta a Genoveva, con Marc Parejo, Felipe: “Él ha sido mi gran apoyo. Hemos compartido muchas escenas, desde el asesinato de Marcia (Trisha Fernández), hasta nuestra boda. ¡Casi tenemos un hijo juntos!”.

La actriz, además, está muy feliz de haber asumido el papel de villana en las últimas entregas tras la marcha de Cayetana (Sara Miquel) y Úrsula (Montse Alcoverro): “Es un placer haber interpretado a una mujer con tanta evolución. También se me ha visto sufrir cuando me secuestraron. La verdad es que me ha pasado de todo y estoy realmente contenta”.

Con la misma sensación de satisfacción se despide Manuel, que afirma haber aprendido mucho de su personaje: “Me ha enseñado que la vida hay que tomársela con bastante humor hasta en las situaciones más adversas o se vuelve insufrible”.

Para los seguidores de la novela solo tiene palabras de agradecimiento: “Han estado desde el comienzo al otro lado de lapantalla. El público sigue triste porque ha llegado el final. Mi suegra, Pepi, todavía no se ha hecho a la idea”.

A lo largo de 1.400 capítulos los espectadores se han despedido de muchos personajes, aunque algunos ‘fallecieron’ de mentira. “La falsa muerte de Bellita es una de mis escenas favoritas. Fue dura de rodar aun sabiendo que estaba viva y María Gracia ha sido una increíble compañera de aventuras. Es un regalo trabajar con ella”, recuerda Bandera.

El actor también guarda con cariño en su memoria otra toma más musical: “Una vez nos tocó a los Domínguez cantar en el salón y terminamos todo el elenco llorando. Fue un instante emotivo”.

Quien también perdió ‘de verdad’ a su esposo ficticio fue Sandra Marchena: “Tuve que amortajar a Maximiliano [Mariano Llorente] y terminé con dolor de riñones terrible y de estómago. Fue algo muy exigente a nivel físico ”.

Pero no todo fueron tragedias: “Me gustó mucho grabar cuando Rosina se casa con Liberto en secreto y se reconcilian en el río. La trama de su noviazgo es de las mejores. Tuvimos química”.

También de amor va el momento que Clara Garrido destaca: “Me quedo, sin duda, con la etapa ingenua y dulce de mi papel mientras está casada con Samuel (Juan Gareda).”

Una de las joyas de este melodrama, cuyo éxito ha llegado a países como Italia, es su vestuario. Por eso, no es de extrañar que parte del reparto haya optado por llevarse alguna de las prendas de recuerdo.

“Los compañeros del equipo me han regalado una camisa que a mí me encantaba, es roja y con bordados de flores. Geno solía usarla mucho. De ella echaré de menos su fuerza y su valentía”, comenta Clara. “Yo me llevo uno de los trajes que usé en el rodaje y algunas fotos”, apunta Sandra.

Manuel no ha podido desprenderse de “unos gemelos dorados y negros que tienen grabados una mujer vestida de gitana”, y asegura que extrañará mucho de José su característico bigote.

Durante las jornadas de grabación le han echado humor, sobre todo cuando tocaba repetir tomas. “Una vez no paraba de llamar a David Muro Leonardo, en vez de Servando”, afirma Sandra.

Algo más grave le pasó a Manuel en su primera semana, aunque no hubo que lamentar heridos: “A un compañero se le cayó una pértiga de sonido en mi cabeza”. El actor y el resto del elenco esperan que el final esté a la altura: “Ya solo nos queda estar muy orgullosos del trabajo realizado”. Y, por supuesto, cuando la covid lo permita, harán una fiesta de despedida por todo lo alto.

Fuente: Leer Artículo Completo