Los recién llegados; ‘Servir y proteger‘

Los recién llegados; ‘Servir y proteger‘

QUÉ HA PASADO

• Bea contrata a la madre de Bruno en el Moonlight.

• Lidia se ofrece a viajar con Hanna a Ucrania.

Consciente de que la policía lo busca, Razvan se entrega a Néstor. “No quería meterme en esa pelea; no fue culpa mía. Lo siento”, se disculpa. Tras mucho intentarlo, el expresidiario no logra reintegrarse en el barrio y decide marcharse.

Por su parte, Espe vuelve a quedar con Sheila sin imaginar la buena noticia que le espera. “Está bien, acepto que seas mi madre de acogida, pero si no nos llevamos bien, me piro”, dice la problemática menor con una sonrisa.

Ilusionada, la agente visita una nueva inmobiliaria del barrio para buscar piso. “Somos Rubén y Martina, vuestros nuevos vecinos. Acabamos de instalarnos. ¿Qué podemos hacer por ti?”, se presentan los dueños. Más tarde, el matrimonio también hace buenas migas con María.

En el Moonlight, Bea se sincera con Jota: “Me siento fatal con Josefa, no le he dicho la verdad. Bruno está muerto”. El muchacho se compromete a guardar el secreto, aunque no va a hacer falta. “Me voy del barrio”, anuncia la señora, desistiendo en su búsqueda.

Argos sigue en el punto de mira en comisaría. “Seguro que se quedó con el dinero de ese rico empresario”, comenta Iván con Miralles. Ante tantas sospechas, Yolanda se decepciona al saber que Andrea y Durán no investigarán la muerte de su marido.

Al barrio llega una banda de ladrones y Vega presiona a Jota para obtener información. Lo que no imagina el traficante es que su líder es amigo de Bea. “¡Sete! ¡Qué alegría verte de nuevo!”, exclama la chica, provocando los celos del camarero.

Sin embargo, la empresaria se aleja del recién llegado cuando este le propone participar en un robo. “Hace tiempo que dejé atrás esa vida”, le responde tajante. Más tarde, la policía da con él.

La investigación de Carlos y Yolanda sobre la agresión a un camerunés los lleva hasta Pelayo Romero, un ideólogo nazi, que pretendía dar una charla en el centro cívico. “Se enfrentó conmigo de muy malas formas por no dejarle una sala”, les informa Paty.

Fuente: Leer Artículo Completo